Especial Medellín y Antioquia

Colombiamoda: así evolucionó de feria textil a una de las plataformas más influyentes de América Latina

Colombiamoda es el escenario estratégico para la promoción e impulso al diseño textil colombiano. Silvia Tcherassi, Juan Pablo Socarrás, Manuela Álvarez, y otros referentes del sector, hablan del impacto económico y social que tiene para Medellín.

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28 de julio de 2026 a las 5:33 p. m.
Historias hechas a mano de Juan Pablo Socarrás, la pasarela inaugural de Colombiamoda 2022.
Historias hechas a mano de Juan Pablo Socarrás, la pasarela inaugural de Colombiamoda 2022. Foto: Juan Pablo Socarrás - API

Colombiamoda, 2013. A las cuatro de la mañana, mientras Medellín dormía, la diseñadora Manuela Álvarez estaba en una terraza de Rionegro pintando zapatos a mano con aerosol junto a sus amigos y su familia. Faltaban unas horas para la primera pasarela de su carrera, que haría con la colección Fundamento en el marco de la plataforma Se Busca Diseñador de la Revista Fucsia.

Quien debía entregar el calzado para completar los looks nunca apareció. Sin otra alternativa, Álvarez y su equipo recorrieron Medellín en busca de zapatos y, durante la madrugada, los intervinieron manualmente. Ese espíritu colectivo ha acompañado a la diseñadora bogotana desde entonces. Trece años después, Álvarez será la encargada de abrir la programación oficial de pasarelas de Colombiamoda 2026, con su colección Oh My Heart. Hoy, lidera un equipo consolidado y una marca que ha hecho del trabajo junto a familias indígenas y comunidades artesanas el eje de su propuesta.

“Esto no es un cierre de ciclo. Tampoco el inicio de una nueva etapa. Pero sí me da una sensación de labor cumplida, de haber construido una voz propia, una personalidad muy clara y un ADN de marca definido. Llevamos más de 13 años hablando del trabajo en comunidad y, sobre todo, del trabajo artesanal y de un nuevo lujo latinoamericano sostenible. Y no porque sea una tendencia, sino por convicción”, contó la diseñadora.

Durante más de tres décadas, Colombiamoda ha sido el escenario para que varias generaciones de diseñadores colombianos tengan su primera gran vitrina. Antes que ella, nombres como Silvia Tcherassi, Beatriz Camacho, Johanna Ortiz y Juan Pablo Socarrás también encontraron en la feria una plataforma para consolidar sus carreras y proyectar su trabajo hacia el mercado internacional.

Pocas personas han sido testigos de tantas de esas primeras veces como Alicia Mejía, cofundadora de Colombiamoda. “Confieso que he vivido”, dijo entre risas, citando a Pablo Neruda antes de empezar a reconstruir la historia. En 1987, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) promovió la creación del Instituto para la Exportación y la Moda (Inexmoda), bajo el liderazgo de empresarios como Roque Ospina y Fabio Echeverri. Su propósito: fortalecer la industria textil colombiana en vísperas de la apertura económica.

Dos años después nació Colombiatex, una feria concebida para conectar a los productores textiles y fortalecer su capacidad competitiva. Pero hacía falta un escenario donde los diseñadores y las marcas pudieran presentar el producto terminado ante compradores, almacenes y boutiques. Crear Colombiamoda sería el siguiente paso.

“Recuerdo que Fabricato, Coltejer y Tejicóndor me contrataron para realizar una gira nacional que mostrara sus textiles y las tendencias”, recordó Mejía. “Esa gira tuvo mucho éxito y Fabio Echeverri me preguntó si quería trabajar en Inexmoda. Me dijeron: ‘Usted va a manejar las ferias’. Ese año creamos Colombiatex y, al siguiente, en 1990, nació Colombiamoda”.

Para William Cruz Bermeo, investigador y docente de Diseño de Vestuario de la Universidad Pontificia Bolivariana, el nacimiento de la feria ayudó a mostrar una imagen distinta de Colombia en plena guerra contra el narcotráfico y respondió a la apertura económica que transformaría por completo el mercado nacional. “La pregunta en 1990 no era por el diseño ni por la moda, sino qué iba a pasar con la industria textil”, declaró.

Para la primera edición no existía Plaza Mayor como el recinto ferial que es hoy. Se ocupó un solo pabellón –el Amarillo– del entonces Palacio de Exposiciones. Aquí convivían las pasarelas, los restaurantes, un pequeño foro de tendencias y cerca de 30 expositores. Con los años, la feria comenzó a atraer a algunos de los nombres más importantes de la moda internacional, como Óscar de la Renta y Carolina Herrera.

“Cuando De la Renta anunció que venía a Colombia, Henry Kissinger llamó a su esposa para preguntarle si estaban locos”, confesó Mejía. “Durante una cena, una persona de su equipo me dijo: ‘Alicia, si esto es una ciudad en guerra, entonces ¿cómo sería en paz?’. Veían una ciudad produciendo y recibiendo invitados con cariño y profesionalismo. Creo que, por el miedo que vivíamos, no éramos conscientes de esa fortaleza”.

A la par, la feria comenzaba a consolidar una generación de diseñadores colombianos que terminaría por darle identidad propia a la moda nacional. Entre ellos estaba la joven barranquillera Silvia Tcherassi. “Nunca olvidaré cuando llegó a mi oficina. Me dijo: ‘Yo quiero estar en Colombiamoda’. Pasó por todo el proceso de selección y comenzó participando en una pasarela colectiva, como todos”, relató Mejía.

Tres décadas después, la diseñadora barranquillera no duda en definir el papel que tuvo la feria en su historia. “En ese momento le aposté a Colombiamoda por el respaldo que tenía del sector empresarial de la moda en el país y de figuras sobresalientes”, aseguró Tcherassi. “Se perfilaba como un evento serio de gran proyección e impacto, como efectivamente terminó siendo. Siempre me he sentido orgullosa de decir que soy un producto de Colombiamoda”.

Adriana Santacruz trabaja el tejido guanga junto a la comunidad indígena de Los Pastos, en Nariño.
Adriana Santacruz trabaja el tejido guanga junto a la comunidad indígena de Los Pastos, en Nariño. Foto: Adriana Santacruz - API

Mirar al mundo

Silvia Tcherassi volvió a su casa, Colombiamoda, para la celebración de los 25 años de la feria. Lo hizo con un desfile en el Museo de Arte Moderno de Medellín inspirado en la artista Anne Truitt. Para entonces, la diseñadora ya era una figura reconocida en el circuito internacional y su regreso simbolizaba el camino que también había recorrido la feria.

Ese mismo año, el diseñador colombo-francés Haider Ackermann llegó por primera vez a la ciudad para inaugurar la celebración con un desfile en el Edificio EPM. Colombiamoda atravesaba una nueva etapa bajo el liderazgo de Carlos Eduardo Botero, quien asumió la presidencia de Inexmoda en 2008 con la intención de fortalecer su perfil internacional y convertirla en un acontecimiento para toda la ciudad.

Decidimos que la plataforma debía servir para destacar a los diseñadores colombianos y convertirse en un escenario de lanzamiento para sus carreras internacionales. Además, fortalecimos las oportunidades de exportación y atrajimos más compradores y expositores extranjeros”, comentó Botero. Ese giro, explicó Cruz, respondió a que “durante décadas Colombia tuvo una economía profundamente proteccionista, lo cual hizo que la industria textil nunca necesitara competir en los mercados internacionales. El cambio sucedió cuando llegó la apertura económica. Ya no bastaba con atender únicamente el mercado colombiano”, sentenció.

Bajo esa nueva visión, Colombiamoda dejó de ser únicamente una feria comercial para convertirse en un ecosistema. Inexmoda reorganizó el evento alrededor de tres grandes ejes: negocios, moda y conocimiento. Fue entonces cuando comenzó a hablarse de ‘Colombiamoda, la Semana de la Moda de Colombia’. Una apuesta en la que las pasarelas conviven con ruedas de negocios, conferencias, activaciones y experiencias. De esta reflexión nacieron el Pabellón del Conocimiento y el Área de Transformación.

Un evento en expansión

Cada julio, durante una semana, la moda deja de ser un evento para convertirse en el lenguaje con el que Medellín se presenta al mundo. Álvarez reconoce que esa es una de las fortalezas que más admira de Colombiamoda: “Medellín se transforma y se convierte realmente en una semana de la moda. No solamente importa lo que pasa dentro del recinto, sino todo lo que sucede por fuera, como ocurre en las grandes capitales del mundo”.

Esta visión ha ido creciendo con los años. Para la edición de 2026, por ejemplo, Colombiamoda amplió su programación a siete días, del 25 al 31 de julio, con más escenarios, desfiles y actividades distribuidas por toda la ciudad. Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda, explicó que esa decisión responde a una visión de largo plazo. “Si Colombia representa para América Latina lo que Francia e Italia representan para Europa, entonces debemos construir una plataforma con ese mismo nivel de ambición. Tendremos más de 20 escenarios y más de 140 eventos. Esto fortalece el turismo y genera un impacto económico mayor para la ciudad”, agregó Díez.

Los resultados respaldan la apuesta. Colombiamoda 2025 reunió a 60.000 asistentes provenientes de 50 países, convocó a 11.000 compradores, reunió a 650 marcas expositoras y generó una derrama económica superior a los 17,7 millones de dólares para Medellín.

Desde su nombramiento como presidente ejecutivo, en 2022, una de las principales apuestas de Díez ha sido replantear qué representa Colombiamoda dentro y fuera del país. “Durante muchos años hablamos de Colombiamoda como una feria. Hoy es una marca que conecta a Colombia con el mundo. Ese cambio de perspectiva transforma completamente el horizonte. Cuando uno administra un producto, las posibilidades son limitadas; cuando administra una marca, el mercado es el mundo”, detalló.

Esta nueva definición también cambió la geografía de Colombiamoda y dio origen a las ediciones de Miami y Nueva York, concebidas para acercar el diseño colombiano a mercados estratégicos. La edición de Miami 2026 reunió a más de 2.000 asistentes durante tres días de actividades y presentó el trabajo de más de 70 marcas. En octubre de este año la feria llegará por primera vez a París.

Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda.
Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda. Foto: Cortesía Inexmoda

Nuevo lujo latinoamericano

A comienzos de 2000, Inexmoda impulsó Identidad Colombia, una iniciativa que buscaba poner en diálogo a diseñadores y comunidades artesanales para crear colecciones de manera conjunta que se presentaron en Medellín y Milán. “Por primera vez reunimos a diseñadores colombianos con comunidades artesanales e indígenas para construir colecciones de manera conjunta. En ese momento era una idea completamente nueva. Y nació desde Colombiamoda”, contó Mejía.

Entre quienes participaron desde el comienzo estaba Juan Pablo Socarrás, quien trabajaba en Artesanías de Colombia. Desde ese entonces la relación entre el diseñador y Colombiamoda se ha ido afianzando. En 2017 tuvo su primer desfile individual y ha abierto y cerrado la feria en distintas ediciones, siempre con el diferencial de un trabajo arduo junto a comunidades artesanales. Este año, no será la excepción.

Para crear Matilde, la colección que presentará en la edición de 2026, el diseñador trabajó con organizaciones y comunidades en Perú, Guatemala, México y Colombia. “No existe un lugar mejor para contar esas historias que Colombiamoda. Es el escenario donde encuentran mayor resonancia”, sostuvo.

Esta apuesta, que hace dos décadas parecía experimental, se ha convertido en uno de los principales atributos del diseño colombiano. Álvarez, por su parte, lo define como el nuevo lujo latinoamericano: “Cada vez más marcas hemos entendido que ahí está nuestra fortaleza. No podemos competir con el lujo tradicional desde la misma estructura industrial, porque no tenemos las mismas fibras, las mismas máquinas ni la misma historia”.

Ese camino también lo ha recorrido la diseñadora nariñense Adriana Santacruz. Desde 1999 trabaja junto a la comunidad indígena de Los Pastos, en Nariño, desarrollando colecciones que reinterpretan técnicas textiles tradicionales. En 2007 ganó el concurso de Revista Fucsia que le abrió las puertas de una pasarela en Colombiamoda. “Siempre llevaré ese recuerdo en el alma. Marcó un momento definitivo en mi trayectoria como diseñadora porque confirmó que era posible construir una propuesta con sentido social, sostenibilidad y una profunda carga del ancestro en el mundo contemporáneo, marcando una nueva tendencia de lujo sostenible”, relató.

Años más tarde regresó a la feria con la pasarela Identidad Colombia. “Colombiamoda ha sido un trampolín para seguir creciendo. Amo la feria y es increíble lo que representa para quienes estamos construyendo el diseño colombiano”, agregó.

Para 2026, Colombiamoda eligió como eje conceptual Uniqueness is the New Luxury, una declaración que resume buena parte de la transformación que ha vivido el diseño colombiano durante las últimas décadas.

Más vigente que nunca

Mientras Colombiamoda continúa ampliando su alcance internacional, la industria textil colombiana atraviesa uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas. Para Gustavo Lenis, presidente de Fabricato y de la junta de la Cámara de Algodón, Fibras, Textil y Confecciones de la Andi, el principal problema es la falta de políticas estables que permitan planear a largo plazo.

Fabricato llegó a tener cerca de 350 personas trabajando en la hilandería y hoy quedan alrededor de 50. Eso termina afectando toda la cadena productiva”, declaró. En ese contexto, explicó Lenis, la prioridad para la industria sigue siendo abrir mercados internacionales, razón por la cual Colombiatex continúa siendo la principal plataforma de negocios del sector, en lugar de Colombiamoda.

Los desafíos, sin embargo, nunca han sido nuevos. En una ciudad marcada por la violencia, hubo momentos en los que cancelar el evento parecía la decisión más sensata: “La gente habría entendido perfectamente que se suspendiera. Pero si en alguno de esos años hubiéramos cancelado Colombiamoda, probablemente hoy no existiría”, señaló Mejía.

Mientras prepara su regreso a Colombiamoda, Juan Pablo Socarrás recuerda una escena que resume por qué sigue creyendo en este espacio. El año pasado, durante la pasarela de cierre, viajó a Medellín junto a Betty, una artesana con la que trabaja desde hace años. Antes de abordar el vuelo, Betty se le acercó y le dijo: “Juan, esta es la primera vez que me monto en un avión. Y gracias a usted voy a conocer Medellín”.

“En ese instante entendí que todo valía la pena. Mi satisfacción está en ver que las personas con las que trabajo tienen una mejor calidad de vida. Ese es mi verdadero salario emocional. Ojalá existan muchas más Betty. Muchas más oportunidades para que las comunidades puedan mostrar su trabajo”, reflexionó el diseñador.

Y quizás ahí reside la mejor manera de entender la historia de Colombiamoda. No únicamente en las grandes pasarelas, en los nombres internacionales o en las cifras de negocios que hoy la convierten en una de las plataformas de moda más importantes de América Latina.

También en las miles de historias personales que han encontrado aquí un punto de partida: la de una joven diseñadora que pintó zapatos hasta las cuatro de la mañana para debutar en una pasarela o la de una artesana que abordó por primera vez un avión con destino a un lugar que le cambiaría la vida.