Emprender comienza con una idea, pero convertirla en un negocio sostenible requiere formación, recursos, clientes y oportunidades para ponerla a prueba. En ese proceso, los espacios comerciales pueden ser más que una vitrina: permiten a los emprendedores conocer de primera mano a sus consumidores, entender sus necesidades, probar productos y ajustar sus marcas para competir en el mercado.

Esa es una de las apuestas detrás de El Poder de Dar una Mano, un programa que estrenó su sexta edición y que consiste en seleccionar siete emprendimientos colombianos que durante tres meses tendrán un punto de venta dentro de Unicentro Bogotá, pero también recibirán acompañamiento en marketing, finanzas, escalabilidad e internacionalización, además de mentorías, asesorías y seguimiento a sus planes de trabajo.
La convocatoria de 2026 muestra el tamaño del interés que existe en nuestro país por hacer empresa. 250 emprendimientos se inscribieron, 30 fueron preseleccionados y 15 llegaron a la etapa final, donde presentaron sus modelos de negocio ante un jurado. Aunque inicialmente estaban previstos cinco cupos, la calidad de las propuestas llevó a ampliar la selección a siete ganadores.
En la edición anterior, realizada entre octubre de 2025 y enero de 2026, los emprendimientos alcanzaron cerca de 700 millones de pesos en ventas físicas dentro de Unicentro Bogotá y más de 1.249 millones de pesos al sumar sus demás canales de comercialización. Durante ese periodo todos registraron crecimiento y se formalizaron 73 empleos directos e indirectos.
Para Unicentro Bogotá esta experiencia forma parte de una visión más amplia sobre el lugar que puede ocupar el comercio en la construcción de ciudad. El centro comercial, con 50 años de trayectoria y más de 21 millones de visitantes al año, utiliza su infraestructura y su contacto cotidiano con los consumidores para acercar a estas marcas a un mercado al que muchas veces sería difícil acceder durante sus primeras etapas.
Ricardo Noguera, director de Mercadeo, Comunicaciones y Servicio al Cliente de Unicentro, resume esta apuesta en la importancia de abrir espacios para quienes tienen nuevas ideas y quieren convertirlas en proyectos empresariales. Por ello se dispuso de un espacio privilegiado para que los participantes tengan la mayor visibilidad posible.
“Los emprendedores estarán aquí los tres meses más importantes del comercio del año, así que tanto para nosotros como para ellos es una oportunidad maravillosa para capitalizar. Además estarán en uno de los pasillos más fuertes del centro comercial, por la entrada principal, lo que les da una exposición y una notoriedad destacada”, señaló.
El propósito de El Poder de Dar una Mano es que los tres meses de presencia física no sean el punto final. La experiencia anterior dejó algunos ejemplos: Dalius abrió su primera tienda después de participar en el programa, mientras que Trupet Kitchen utilizó el espacio para validar su producto físicamente y posteriormente llegó a comercios multimarca.
BeeHome
Paula Forero trabajaba como financiera cuando, durante un viaje a Chile probó por primera vez un panal de abejas, una experiencia que describió como algo inolvidable y delicioso. Al regresar a Colombia descubrió que encontrar este producto era extremadamente difícil y que, además, existía poco conocimiento sobre la posibilidad de consumirlo.
La curiosidad terminó convirtiéndose en negocio familiar. “Decidimos (con su esposo) traerle esta idea a los colombianos. Nos capacitamos en apicultura, montamos nuestro apiario y años después trabajamos de la mano con apicultores de diferentes regiones de Colombia y a lo que nos dedicamos todos los días es a posicionar el concepto de comer panal de abejas, enseñándoles a los colombianos que se come panal”, señaló Forero.
Pero la conversación más difícil para ella no fue la presentación en El Poder de Dar una Mano, sino con sus papás, quienes le recomendaron en varias ocasiones que se mantuviera en su vida de oficina.
“Mis papás no estaban de acuerdo con que yo renunciara y me dedicara a las abejas, les parecía una apuesta muy inestable. Incluso yo no les conté que renuncié sino tres meses después de tomar la decisión. Casi me matan, pero hoy en día han sido mi mayor apoyo”, contó.
Actualmente, la marca también comercializa polen y miel cruda, incluida una variedad de flor de café. Sin embargo, su propuesta parte de una característica fundamental: el sabor del panal y de la miel está relacionado con la floración de la zona donde trabajan las abejas. Por ello, es posible que el panal o la miel tengan sabores a panela, café o frutas cítricas.
Matena
Nelson Gómez, Esteban Rodríguez y Felipe Ortiz llevan cuatro años desarrollando Matena, una marca que comenzó explorando el mercado de la yerba mate, muy popular en el sur del continente, y posteriormente amplió su propuesta hacia otros productos y plantas.
Su reto es, precisamente, que el producto base tiene una tradición consolidada en Argentina y Uruguay, pero en Colombia no hace parte del consumo cotidiano de la mayoría de las personas. Por eso se han encargado de educar al consumidor explicando el ritual del mate, acercarlo a quienes nunca lo han probado y desarrollando sabores capaces de adaptarse al paladar colombiano.
“La gran ventaja y desventaja que tenemos al mismo tiempo es esa, porque por un lado tenemos un producto que es muy innovador, que llama mucho la atención, que genera mucha curiosidad, pero al mismo tiempo que tiene un proceso muy largo de educar al cliente, digamos que en Colombia uno también tiene un paladar que no está acostumbrado al sabor de la yerba mate”, comentó Ortiz.

Minka
Daniela Girón es la fundadora de Minka, un emprendimiento de helados artesanales que lleva más de seis años y fue seleccionado tras tener una segunda oportunidad en la campaña del centro comercial, porque la edición anterior no logró clasificar a las rondas finales.
Su propuesta se centra en desarrollar helados artesanales a través de una vitrina de sabores que cambia mensualmente. Con excepción de un sabor fijo, la oferta se transforma y permite introducir combinaciones poco habituales en heladerías tradicionales.
“Todos los meses tengo sabores temáticos, como en octubre el del ‘Chocolate de Bruce’. Son propuestas diferentes a las que tienen las demás heladerías. Además, el servicio al cliente hará que la gente siempre se sienta súper bien en Minka”, aseguró.

Para Girón la oportunidad no está únicamente en vender más helados. El reconocimiento de marca es uno de sus principales objetivos. Sus establecimientos se encuentran en sectores con escaso paso de peatones, por lo que sus clientes llegan por recomendación o por suerte, por ello, busca tener esa visibilidad frecuente y darse a conocer en una zona con alto flujo.
Los otros cuatro emprendimientos que estarán ubicados en Unicentro Bogotá hasta el 6 de enero de 2027 serán: Helen’s Table, Entinta, Mae Moda y Blonde & Brown.
