A dos días de las elecciones presidenciales, los organismos de control y las autoridades electorales enviaron un mensaje conjunto de tranquilidad institucional. Desde la Plaza de la Paz Electoral de la Registraduría Nacional, el procurador general, Gregorio Eljach; el registrador nacional, Hernán Penagos, y el personero de Bogotá, Andrés Castro, participaron en el “Gran encuentro Paz Electoral: la protección de las instituciones”, una jornada enfocada en reforzar la confianza ciudadana.
Eljach reconoció que la estrategia nació en medio de un ambiente de incertidumbre política, pero sostuvo que el país ha avanzado y que las elecciones legislativas de marzo dejaron un mensaje de estabilidad institucional. Más de 20 millones de colombianos participaron sin que se registraran cuestionamientos de fondo contra el proceso electoral.
“Las instituciones y la democracia vienen siendo defendidas y los colombianos se han volcado a las urnas”, señaló el procurador.
La advertencia sobre participación en política
El mensaje más vehemente del encuentro estuvo dirigido a los funcionarios públicos. Eljach insistió en que deben abstenerse de intervenir en campañas políticas y lanzó una advertencia directa: “Ojo con incurrir en indebida participación en política”.
El procurador aseguró que las denuncias han disminuido desde que comenzó la campaña pedagógica que busca generar conciencia entre los funcionarios y recordarles las consecuencias de cruzar esa línea roja, pero dejó claro que los organismos de control seguirán actuando cuando encuentren irregularidades. Reveló que recientemente la alcaldesa de San Onofre, Sucre, fue suspendida por presunta participación indebida en política y afirmó que la Procuraduría continuará tomando decisiones disciplinarias cuando existan pruebas suficientes.
“Vamos a cumplir el deber de sacar del servicio público a quienes no acaten el cuidado que deben tener”, afirmó.
Frente a las críticas sobre la imparcialidad de los organismos de control, Eljach destacó el papel institucional de la Procuraduría y aseguró que las decisiones se toman únicamente con base en la Constitución y la ley. “El procurador le hace los mandados a la Constitución y a nadie más”, sostuvo.
El llamado a respetar los resultados
El registrador nacional, Hernán Penagos, insistió en que las elecciones deben entenderse como un mecanismo democrático para resolver las diferencias políticas y no como un escenario de confrontación permanente.
“Las elecciones son una forma de resolver pacíficamente las diferencias políticas, no una guerra entre semejantes”, afirmó.
Penagos también defendió las garantías del sistema electoral y enfatizó en que las elecciones legislativas demostraron la capacidad institucional de la Registraduría. “La realidad nos acompaña”, dijo al recordar que los comicios de marzo transcurrieron sin reparos de fondo sobre los resultados.
Eljach también hizo un reconocimiento al papel de las Fuerzas Militares y de Policía durante el proceso electoral. Según afirmó, el despliegue del llamado Plan Democracia ha sido clave para garantizar que los ciudadanos puedan acudir a las urnas con seguridad y tranquilidad en todo el país.
“Vamos a seguir cumpliendo nuestro deber”, señaló el procurador, al insistir en que las instituciones deben actuar de manera coordinada para proteger el derecho al voto y evitar que se debilite la confianza en el sistema democrático.
Por su parte, Penagos destacó que la estrategia Paz Electoral ha permitido bajar el tono de la confrontación política y enviar un mensaje de calma a la ciudadanía. El registrador aseguró que las elecciones no pueden entenderse como un escenario de agresión entre sectores políticos, sino como un mecanismo legítimo para resolver diferencias a través de las urnas.
“La democracia es una fiesta y no una guerra”, afirmó el registrador al respaldar la necesidad de mantener la pedagogía institucional y el respeto por los resultados electorales.
A su vez, el personero de Bogotá, Andrés Castro, aseguró que la paz electoral no se limita a evitar hechos de violencia durante la jornada de votación. Según explicó, también implica transparencia, neutralidad institucional y respeto por los resultados. “La democracia necesita debate y crítica, pero también respeto, responsabilidad y serenidad institucional”, afirmó.
El encuentro terminó convertido en una nueva muestra de articulación entre las instituciones encargadas de proteger el proceso electoral. En medio de un ambiente político tenso, el mensaje sigue siendo el mismo: creer y proteger las instituciones, y confiar en la fortaleza y la transparencia del sistema democrático en Colombia.