El expresidente de Italia, Giorgio Napolitano, falleció en las últimas horas tras cumplir 98 años de edad el pasado 29 de junio. La muerte se produjo en una clínica romana, el Salvator Mundi al Gianicolo , donde el presidente emérito estaba hospitalizado desde hacía algún tiempo en condiciones críticas.
Fue un líder histórico del Partido Comunista Italiano, presidente de la Cámara y ministro del Interior, además de jefe de Estado (elegido para dos mandatos).
Su vida transcurrió primero en el partido y luego en las instituciones, pasando por todos los momentos más importantes y críticos de la historia italiana desde la Liberación hasta la posguerra, la disolución del PCI, Tangentopoli y la Segunda República.
Napolitano ejerció como presidente de Italia entre los años 2006 y 2015, convirtiéndose en el jefe de Estado de mayor edad, pues rondaba los 90 años cuando dejó el cargo.

Anteriormente había ejercido como ministro del Interior (1996-1998) en el Gobierno del primer ministro Romano Prodi y como presidente de la Cámara de Diputados italiana (1992-1994).
En mayo de 2006 fue elegido presidente de la República, reemplazando a Carlo Azeglio Ciampi. Así, en abril de 2013, en una situación de estancamiento político surgido tras las elecciones legislativas, se convirtió en el primer jefe de Estado en la historia de la República reelegido por el Parlamento para un segundo mandato. Sin embargo, Napolitano abandonó definitivamente el Quirinal a principios de 2015.
Sus condiciones de salud comenzaron a flaquear en 2018, cuando fue hospitalizado de urgencia y sometido a una cirugía de aorta. En mayo del año pasado fue sometido a una cirugía abdominal en el hospital Spallanzani de Roma.
Giorgio Napolitano marcó profundamente la historia de Italia en la posguerra. Lo escribió en X (antes Twitter) el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell. “Puso su pasión política al servicio de las instituciones italianas y europeas con rigor y valentía. Echaremos de menos su estímulo, pero seguimos con su enseñanza, un faro para todos los reformistas”.

Reacciones desde Italia
Uno de los primeros en salir al paso de la noticia ha sido el actual presidente italiano, Sergio Mattarella, quien ha aseverado que el país está “agradecido” a la labor que desempeñó Napolitano. “Gran parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX se refleja en la vida de Giorgio Napolitano”, ha manifestado.
En un comunicado difundido por el Palacio del Quirinal, Mattarella ha resaltado las convicciones antifascistas de Napolitano, su ashesión al movimiento comunista italiano, así como su “compromiso con el desarrollo del sur de Italia y de las clases sociales más bajas” y su “convencido europeísmo”.

“Interpretó el papel de garante de los valores de nuestra comunidad con fidelidad a la Constitución y aguda inteligencia, con atención sentida a las peticiones de renovación presentes en la sociedad”, ha señalado el jefe de Estado italiano, que ha trasladado a la familia de Napolitano “el pésame de toda la nación”.
El Papa Francisco también recordó a Giorgio Napolitano. Su muerte “ha despertado en mí sentimientos de emoción y al mismo tiempo de gratitud hacia este estadista que, en el desempeño de sus altas funciones institucionales, demostró grandes cualidades intelectuales y una sincera pasión por la vida política italiana, así como un vivo interés por el destino de las naciones.

Por su parte, la primera ministra Giorgia Meloni se ha limitado a lanzar un comunicado en la página oficial de la Jefatura de Gobierno en el que “expresa sus condolencias” por la muerte de Napolitano. “Nuestro pensamiento y nuestro más sentido pésame para la familia”, añade el escrito.
Con información de Europa Press*
