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“Bailaba íntimamente con un hombre”: así fue la salvaje fiesta de la primera ministra de Finlandia, a la que sometieron a un test de drogas

No es el primer escándalo de la mandataria esta semana.


Sanna Marin es una de las líderes más jóvenes del mundo, tiene apenas 36 años y desde 2019 es la primer ministra de Finlandia. Desde su llegada al poder, ha tenido que lidiar con diferentes obstáculos como la pandemia de la covid-19, así como el intento de adherir a su país a la Otan, pero su comportamiento la tiene en medio de la polémica.

Primero, la mandataria había sido duramente criticada por un video dado a conocer en las redes sociales que muestran a la ministra celebrando en su apartamento junto a varios allegados después de volver de sus vacaciones de verano. Después de conocerse el clip, miles de personas alegaban que Marín estaba drogada.

“Estaba pasando la noche con mis amigos, de fiesta, donde bailaba y cantaba. No he tomado drogas ni nada distinto al alcohol”, declaró la mandataria después de la lluvia de acusaciones en redes sociales. Poco después anunció que se sometería a un examen de drogas para despejar cualquier duda.

Los resultados de dicha prueba se darán a conocer la otra semana. La mandataria, por su parte, dijo que jamás en su vida ha consumido ningún tipo de droga, mientras que criticó a las personas que filtraron sus vídeos. “Confío en que la gente entienda que el tiempo de ocio y el tiempo de trabajo se pueden separar”.

Pero los problemas para la joven primer ministra no cesaron ahí, ya que sin que el primer escándalo hubiera terminado, otro estalló. Un nuevo video de Sanna Marin en un club nocturno en la que se muestra a la mandataria bailando íntimamente con el cantante pop masculino Olavi Uusivirta. Recordando que Marin es casada y tiene una hija.

Las críticas por las fiestas de la primer ministra no se han esperado, ya que a pesar de que dichas imágenes fueron tomadas en la noche de un sábado, ella técnicamente sigue en funciones y en cualquier momento podría ser convocada a algún asunto de Estado, y bajo los efectos del alcohol, ella no estaría en condiciones de tomar decisiones importantes.

La defensa de Marin, por su parte, es que jamás la han llamado a una reunión de emergencia un sábado en la noche y que en caso de una amenaza militar, los servicios de seguridad de Finlandia habrían detectado con anticipación una acumulación de tropas en la frontera y le habrían informado de inmediato. Por lo cual, ella dice que habría salido del club nocturno y se habría ido a su escritorio, en dicho caso hipotético.

Los seguidores y funcionarios cercanos a la mandataria también argumentan que Marin merece un descanso de vez en cuando, ya que sigue siendo un ser humano, además de que consideran que tiene todo el derecho tras haber guiado al país durante la pandemia y haber desafiado a Vladimir Putin al buscar una adhesión a la Otan.

Entre tanto, varios testimonios de asistentes a la fiesta encendieron las redes. Un testigo dijo que la política socialdemócrata estaba “claramente intoxicada”, y además, “bailó íntimamente con al menos tres hombres diferentes”. Ella también “se sentó en el regazo de dos hombres diferentes”, insistió el testigo que estuvo en club en Helsinki junto a la mandataria.

“Ella actuó como una soltera de 20 y tantos años. Era difícil creer que estaba casada”, dijo el testigo al medio local, Seiska, alegando que la primer ministra estuvo en el lugar al menos hasta las 5:30 a. m. A pesar de todos los videos acerca de la fiesta de Marin, se le vio a primera hora en su oficina al día siguiente, solo con la voz un poco ronca.