El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, decretó el estado de emergencia para enfrentar las intensas sequías e inundaciones asociadas al “superniño”, el fenómeno climático que está causando estragos en varias partes del planeta.

La medida permitirá desplegar más recursos económicos y unidades de rescate en puntos críticos.
“Hemos hecho un trabajo enorme para preservar el medio ambiente y que el efecto para este año del superniño sea el mínimo posible”, dijo Paz en un mensaje difundido a la nación.
La sequía afecta a poco más de 78.000 familias de seis de nueve departamentos del país. También ha provocado la pérdida de más de 75.000 cabezas de ganado, según el último informe del Viceministerio de Defensa Civil, publicado esta semana.
— Rodrigo Paz Pereira (@Rodrigo_PazP) October 31, 2026
Paz se refirió al Niño, un evento climático natural que consiste en el calentamiento inusual de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y genera lluvias torrenciales e inundaciones o sequías severas e incendios forestales que ya empieza a golpear al país, y aseguró que movilizará recursos económicos y humanos para enfrentar sus efectos en el país.
“A diferencia de otros años que esperábamos a que llegara el golpe del medio ambiente, hemos asumido un decisión, con la cooperación internacional y con los esfuerzos nacionales, para sumar los recursos económicos y humanos para tratar este fenómeno”, dijo Paz.
El episodio actual de El Niño “podría alcanzar una intensidad sin precedentes, superando literalmente las escalas de monitoreo” utilizadas “desde hace cuatro décadas”, alertó esta semana Naciones Unidas.

El mandatario aseguró que pondrán su “mayor esfuerzo” para que esta sequía, que ya está golpeando a varias regiones del país, y las inundaciones posteriores sean del “menor impacto posible”.
Paz informó de que por el momento, 63 comunidades “ya están sufriendo” y se han declarado en sequía, mientras que otras se están preparando para posibles inundaciones.
En países vecinos como Perú, El Niño ha aumentado las temperaturas y favorecido los incendios forestales, que ya se cobraron la vida de al menos 12 personas. También ha propagado el dengüe, que dejó otros 81 fallecidos en 2026.
En Chile, ha provocado el octubre más lluvioso jamás registrado en Santiago, la capital.
*Con información de AFP y Europa Press
