Mundo

Captura de Nicolás Maduro: así vivieron el operativo los vecinos de La Guaira. “Llega a caer un misil de estos para acá y no queda nada”

La agencia francesa de prensa fue al barrio en el que todo sucedió. “Pensé que se estaba cayendo el cerro”, cuenta un vecino.

GoogleSiga las noticias internacionales en Discover para conocer los hechos globales de hoy

4 de enero de 2026 a las 10:16 a. m.
Caracas, este 3 de enero, fue una ciudad casi desierta. (AP Photo/Ariana Cubillos)
Caracas, este 3 de enero, fue una ciudad casi desierta. (AP Photo/Ariana Cubillos) Foto: AP

“Veía la bengala que llegaba y la explosión”, cuenta Alpidio Lovera en el barrio Bolívar de La Guaira, el puerto y aeropuerto de Caracas, blanco de ataques estadounidenses en la madrugada del sábado, 3 de enero, que concluyeron con la captura de Nicolás Maduro.

Al menos dos proyectiles cayeron en los depósitos y contenedores de los muelles, a un centenar de metros de ese barrio popular. Algunos contenedores quedaron destrozados por las explosiones. La humareda continuaba saliendo de los depósitos.

🔴En vivo | Captura de Nicolás Maduro: militares sostienen un despliegue permanente en los pasos fronterizos de Cúcuta

Bomberos y empleados se activaron con una excavadora unas 12 horas después de los ataques. Policías en moto, armados con fusiles, patrullaban para evitar saqueos, y algunos curiosos filmaban las barreras deformadas por la explosión. En el suelo había restos de vidrios y fragmentos de metal que fueron arrojados a decenas de metros a la redonda.

Caracas, Venezuela
Muchos salieron a comprar alimentos ante el miedo de un desabastecimiento. Foto: dpa/picture alliance via Getty I

La onda expansiva dañó edificios públicos frente a la costa, hizo estallar los vidrios y destruyó varios techos de zinc de viejas casas en una calle trasera.

“Nos activamos todos y sacamos a la gente de la comunidad para allá para el cerro”, explica Alpidio, de 47 años y cuya esposa está embarazada. “Llega a caer un misil de estos para acá, bueno, no queda nada”, agrega.

“Traumático”

Su hermana Linda Unamuno, de 39 años y con tres décadas en el barrio, estalla en llanto al evocar su noche de pesadilla: “A las 2 de la mañana se escuchó el primer sonido. Salí a buscar a mi hija” de 11 años, en la habitación vecina.

“La onda expansiva rompió todo el techo de mi casa. Me arrinconé para proteger a mi hija. Realmente se escuchó el estruendo. No sabía qué era lo que estaba pasando. Pensé que el cerro se estaba cayendo”, dice, 26 años después de la tragedia de Vargas, un gigantesco deslizamiento de tierra que causó más de 10.000 muertos en esta zona.

Donald Trump lanza certero mensaje a Delcy Rodríguez, la vice de Maduro: “Tenemos una segunda ola más grande... Ella entiende”

“Cuando salí, fue que vi lo que estaba pasando. Hasta hace un ratico estaba llorando. Es traumático. No se lo deseo a nadie, de verdad”, solloza.

“Está mal hecho lo que hicieron. Muy mal hecho. Muy mal hecho. Porque si ellos querían hacer lo que iban a hacer, lo hubieran hecho de otra forma. No asustarnos así como nos asustaron”, concluye.

Caracas, Venezuela
La gente salió a comprar agua embotellada de reserva ante la captura de Nicolás Maduro (Photo by Jesus Vargas/Getty Images) Foto: Getty Images

Un vecino, Alirio Elista, de 68 años, cuyo tanque de agua se rompió, asiente: “Hay que vivirlo para saber. La gente que dice que la invasión es la solución no sabe de qué habla. Hay que encontrar una solución pacífica”.

“Ni Maduro ni tampoco María Corina (Machado), quiero una persona honesta que quiera el país”, agrega.

Recuerda los tiempos del boom petrolero, cuando el crudo corría a raudales. “Hoy en día gano 130 bolívares (unos 42 centavos de dólar) de pensión. No alcanza para nada. Pasamos hambre. Esto no va a tener solución de un día para otro, va a tardar 15 años para resolverse.

*Reportaje de AFP.