Una alerta operativa del sistema internacional de NOTAM (Notice to Air Missions) notificó en las últimas horas de este 8 de febrero que el Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana, no dispone de combustible Jet A-1, utilizado por la aviación comercial.
El mensaje incluye la línea “JET A1 FUEL NOT AVBL” (“no hay combustible Jet A-1 disponible”) y fija el período de vigencia del 10 de febrero de 2026, a las 05:00 UTC, al 11 de marzo de 2026, a las 05:00 UTC, con estado activo.
Las autoridades cubanas informaron a las aerolíneas que operan en el país que el suministro de queroseno quedará suspendido durante un mes, a partir del lunes a medianoche, debido a la crisis energética, según informó el domingo a la AFP un ejecutivo de una compañía europea.

“La Aviación Civil cubana ha notificado a todas las compañías que ya no habría suministro de Jet Fuel, el combustible de aviación, a partir del martes 10 de febrero a las 00:00, hora local”, indicó, bajo condición de anonimato, el ejecutivo de una aerolínea europea, que habló en francés.
Cuba enfrenta una gravísima crisis energética tras el fin del suministro de petróleo por parte de Venezuela, luego de la caída de Nicolás Maduro, y las amenazas de Washington de imponer aranceles a los países que le vendan petróleo a la isla.

De hecho, el Gobierno de Cuba anunció medidas de emergencia, entre ellas la semana laboral de cuatro días en las empresas estatales y restricciones en la venta de combustible, para enfrentar la crisis energética que sufre la isla bajo la presión de Estados Unidos.
Las políticas de presión del presidente Donald Trump “nos llevan a aplicar un grupo de decisiones, en primer lugar para garantizar la vitalidad de nuestro país, de los servicios fundamentales, sin renunciar al desarrollo”, dijo el vice primer ministro, Óscar Pérez-Oliva Fraga, en un programa de la televisión estatal.

Pérez-Oliva Fraga, también ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, destacó que las medidas anunciadas fueron aprobadas en una reunión del Consejo de Ministros y que buscan “proteger y asegurar los servicios básicos a la población”.
Trump ha intensificado sus amenazas contra Cuba desde el ataque del 3 de enero a Venezuela, con el que depuso a Nicolás Maduro, principal aliado de la isla, y asumió el control del sector petrolero venezolano.
Además de cortar el flujo de crudo venezolano, firmó la semana pasada un decreto que amenaza con imponer aranceles adicionales a cualquier país que suministre crudo a la isla, y dijo el lunes que México, que suministra petróleo a Cuba desde 2023, dejaría de hacerlo.
