El Parlamento Europeo dio luz verde a una reforma clave en la política migratoria de la Unión Europea al redefinir el concepto de “tercer país seguro” y aprobar una primera lista común de países de origen considerados seguros. En ese listado figura Colombia, junto con naciones como Marruecos, Egipto, India y Bangladés.
La iniciativa fue respaldada con 396 votos a favor, 226 en contra y 30 abstenciones en lo relativo al concepto de “tercer país seguro”, el cual tipifica el Parlamento Europeo. Por su parte, la lista de países de origen seguros fue aprobada con 408 votos a favor, 186 en contra y 60 abstenciones durante la votación.

Sin embargo, la norma aún no ha entrado en vigor. Aunque ya fue acordada entre las instituciones europeas, todavía debe ser adoptada formalmente por el Consejo Europeo, un paso que se espera ocurra en el corto plazo.
Uno de los puntos centrales de la reforma es la eliminación del criterio de conexión obligatoria entre el solicitante de asilo y el “tercer país seguro”. Esto permitirá a los Estados miembros declarar inadmisible una solicitud sin examinarla en profundidad y expulsar al migrante hacia un país considerado seguro, incluso si no es su nación de origen.

La expulsión podrá aplicarse en tres supuestos: si el solicitante tiene vínculos familiares o culturales con el tercer país; si transitó por ese territorio en su ruta hacia la UE y pudo haber pedido protección allí; o si existe un acuerdo bilateral, multilateral o europeo para la readmisión de solicitantes de asilo (con excepción de menores no acompañados).
La normativa establece que el solicitante podrá oponerse si demuestra que su envío a ese país implicaría riesgo de persecución o daños graves.

Según explicó el comisario europeo de Seguridad Interior y Migración, Magnus Brunner, la medida permitirá reforzar la cooperación con países socios y aliviar la presión sobre los sistemas de asilo europeos. En esta primera lista figuran: Bangladés, Colombia, Egipto, Kosovo, India, Marruecos y Túnez.
Además, los países candidatos a ingresar a la Unión Europea serán considerados, en principio, países seguros, salvo que existan circunstancias excepcionales como conflictos armados, altas tasas de reconocimiento de asilo (superiores al 20 %) o sanciones por violaciones graves a derechos fundamentales. Entre ellos están Albania, Bosnia y Herzegovina, Georgia, Moldavia, Montenegro, Macedonia del Norte, Serbia, Turquía y Ucrania.

La inclusión de Colombia implica que las solicitudes de asilo presentadas por sus ciudadanos podrán ser tramitadas de manera más rápida y, en muchos casos, rechazadas bajo el argumento de que no existe una amenaza generalizada en el país.
La decisión no ha estado exenta de polémica. En diciembre, durante una reunión del consejo de ministros del Interior, España, Francia y Portugal votaron en contra al considerar que la reforma plantea “serias dudas jurídicas” y puede afectar la coherencia del pacto migratorio europeo.

Organizaciones humanitarias y partidos de izquierda han advertido que la medida podría debilitar las garantías de protección internacional y facilitar la externalización de la gestión migratoria fuera del territorio comunitario.










