Después de haber participado en la fabricación de 13 mil tensores para catenarias de sistemas ferroviarios o tranviarios en Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Bélgica, Suiza y China, a Camilo Andrés Martínez Marín le llegó la oportunidad de lucirse en su país.
Este mecánico industrial que se marchó de Colombia siendo un niño pudo hacerlo en silencio, pero eligió -como en los viejos tiempos- enviar con su trabajo una pequeña nota que lo llevó a robarse el corazón de sus compatriotas.

“Había un envío para Colombia, a mí me hizo ilusión y quise hacerlo yo”, le dijo al canal local Telemedellín.
“Me daba ilusión hacerlo porque es mi tierra y me enorgullece mucho”, añadió.
Así que tomó un papelito, escribió “fabricado por un colombiano al otro lado del charco, saludos y gracias, Camilo”, la pegó al repuesto, cerró la caja y lo envió.
El repuesto fue llevado al puerto de Barcelona, en España, desde allí inició un recorrido transatlántico de 15 días hasta que llegó a Cartagena, en Colombia, y posteriormente a su destino final, el Metro de Medellín.

Allí, quien lo abrió se sorprendió del mensaje y todo se dispuso para encontrar al emisor de semejante postal, de esas que poco se ven hoy día, donde predominan los mensajes de aplicaciones móviles, donde la inmediatez vence.
El Metro de Medellín lo contactó y encontró una hermosa historia en su trabajo. “Camilo nació en Pereira hace 28 años, vive desde que tenía nueve en España y cuando supo que en su empresa había un encargo que tenía como destino Colombia no titubeó un segundo al decir: “de ese pedido 📦 me encargo yo”, escribió el Metro en sus redes sociales.
¿Recuerdan a Camilo el del “otro lado del charco” 🌎 que mandó una notica✍️ bonita en la caja de un repuesto que llegó de España?
— Metro de Medellín 💚 #ALoMetro (@metrodemedellin) February 7, 2026
Pues cómo les parece que dimos con él, en un pueblo cerca de Barcelona 🇪🇸, y su historia es tan bonita como la emoción que nos generó su posti.🧵👇 pic.twitter.com/UTE0vB8ji1
“En sus ocho años de trabajo en esa empresa era la primera vez que sabía de un encargo de su país y eso lo hacía especial. Quería aportar su conocimiento y experiencia como mecánico industrial en un repuesto clave para el mantenimiento de un medio de transporte colombiano”, explicó la empresa de transporte, que es un orgullo para los paisas.
Así se supo que Camilo ha tenido a cargo parte del proceso de fabricación de más de 13 mil repuestos para sistemas de transporte en más de ocho países y también que su experticia lo ha llevado a China, “donde capacitó personal asiático en un proceso que conoce de ‘pe a pa’”, según le contó él al Metro de Medellín.

Camilo, en estos momentos, es quien recibe el producto, tiene a su cargo los procedimientos que miden calidad, capacidad y durabilidad y lo deja listo para ser enviados a su destino final.
Y a pesar de haber conquistado el corazón de los medellinenses, Camilo contó que solo ha visitado una vez la ciudad y también ha sido usuario de este Metro en solo una ocasión, cuando tenía entre 7 y 8 años. “No me acuerdo cómo es, ahora viendo las redes sociales, veo que es un fenómeno, que la gente lo adora, lo cuida mucho”, dijo.
Además, expresó que el reconocimiento que ha recibido, que le llegó justo a 15 días de ser padre, lo llena de orgullo para seguir representando a Colombia desde Europa.

Camilo, quien está casado, vive en Granollers, una pequeña ciudad de 65 mil habitantes ubicada a 30 minutos de Barcelona.
