El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aclaró este sábado que por el momento no prevé mantener un encuentro con el excandidato presidencial Flávio Bolsonaro, aunque subrayó que este es bienvenido en el país y puede permanecer en territorio estadounidense “todo el tiempo que desee”.

“No tengo planes de reunirme con él, pero creo que lo trataron muy mal. Puede quedarse aquí todo el tiempo que quiera... Las elecciones fueron una vergüenza”, declaró Trump ante los medios de comunicación en su residencia de Mar a Lago en el estado sureño de Florida.
Ante la polémica generada por la decisión de Bolsonaro de marcharse de Brasil, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que la Casa Blanca no participó “directamente” en la salida de Flávio y que no facilitaron su entrada en suelo estadounidense.
Se trata así de una decisión personal del presidente Donald Trump, y no una decisión “directa” del Gobierno ni implicación en cada uno de los pasos para la salida de Bolsonaro de Brasil.

Bolsonaro y su familia entraron en Estados Unidos el pasado miércoles, 28 de octubre, tres días después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva. Tiene permiso para estar un año en Estados Unidos.
Bolsonaro había sido notificado de que tenía que entregar sus pasaportes a más tardar a las 11:00 de la mañana del pasado martes 27 de octubre. Con esto, desde el lunes el paradero del líder opositor era un misterio en Brasil.
Medios de comunicación como la AFP constataron que la comitiva oficial salió desde su casa en Brasilia en tres autos negros, que posteriormente se dispersaron y se le perdió la pista en medio de la estupefacción de sus aliados políticos.

La ausencia de Flávio Bolsonaro cayó como un balde de agua fría en sus copartidarios. “Recibí un mensaje de texto suyo, donde decía que dejaría pasar un tiempo hoy y que después conversaría con nosotros. Fue la única comunicación que tuvimos”, dijo Rogerio Marinho, coordinador de campaña del líder de derecha.

Desde Estados Unidos, Flávio Bolsonaro tendrá a su lado a uno de los amigos de su padre, el presidente Donald Trump, quien en medio de la polémica señaló que los comicios brasileños “parecieron una elección fraudulenta”, y que la elección fue “muy extraña” y “terrible”. El tiempo definirá si Bolsonaro se convertirá en la voz de la oposición a Lula o si el respaldo de más de 59 millones de brasileños se diluirá tras su salida del país.
*Con información de EuropaPress y AFP
