Las autoridades de Estados Unidos deportaron a Venezuela al exteniente coronel de la Guardia Nacional Bolivariana Rafael Quero Silva, señalado por presuntas violaciones de derechos humanos y acusado por víctimas de haber participado en la detención y tortura de manifestantes opositores durante las protestas registradas tras la llegada de Nicolás Maduro al poder.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) informó que la expulsión se realizó el pasado 18 de agosto, luego de que un juez de inmigración ordenara la deportación inmediata del exfuncionario militar del régimen venezolano.

Según las autoridades estadounidenses, Quero Silva ingresó a Estados Unidos en junio de 2016 con una visa de turista y permaneció en el país más allá del tiempo autorizado por su tipo de visado.

Antes de llegar a Estados Unidos, el exmilitar se desempeñó como comandante del Destacamento 47 de la Guardia Nacional en Barquisimeto, estado Lara. Diversas denuncias lo vinculan con la represión de las manifestaciones opositoras de 2013 y 2014 contra el régimen de Nicolás Maduro, un período que organizaciones de derechos humanos han señalado como uno de los más duros de la respuesta estatal contra los manifestantes.
El caso adquirió notoriedad en Estados Unidos después de que varios venezolanos exiliados lo reconocieran viviendo en el sur de Florida. Algunas de sus presuntas víctimas presentaron una demanda civil en su contra, acusándolo de participar o supervisar actos de tortura, incluidos abusos físicos y psicológicos contra opositores detenidos.

De acuerdo con el ICE, la deportación fue resultado de una investigación conjunta entre distintas agencias federales, incluido el Centro para Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra. La entidad aseguró que la medida refleja su política de impedir que personas vinculadas con persecuciones o abusos graves encuentren refugio en territorio estadounidense.

La decisión ha generado cuestionamientos entre defensores de derechos humanos desde Venezuela y otras entidades.
El exsecretario general de la OEA, Luis Almagro, criticó la deportación al considerar que el exmilitar regresa a un país donde no enfrenta procesos judiciales por las acusaciones en su contra, lo que podría dificultar que las víctimas obtengan justicia.

Hasta ahora, las autoridades venezolanas no han informado públicamente cuál será la situación judicial de Quero Silva tras su llegada a la nación. Medios venezolanos señalaron que arribó en un vuelo procedente de Estados Unidos, pero no se conoce si ha sido sometido a alguna investigación o medida por parte de las autoridades del Gobierno interino de Delcy Rodríguez.
