Estados Unidos prepara el traslado de drones MQ-9 Reaper desde África hacia el área de responsabilidad del Comando Sur, en una medida que estaría relacionada con la preparación de nuevas operaciones contra el narcotráfico y grupos considerados terroristas en Sudamérica.

Los MQ-9 Reaper son aeronaves no tripuladas utilizadas principalmente para labores de recopilación de inteligencia, aunque también tienen capacidad para realizar ataques de precisión. La mayor parte de los drones actualmente bajo el Comando África podría ser trasladada al Comando Sur, aunque todavía no está claro cuántas aeronaves serán finalmente movilizadas.
El movimiento se produciría mientras la administración de Donald Trump incrementa su cooperación militar con distintos países latinoamericanos y evalúa nuevas operaciones contra redes de narcotráfico y organizaciones que Washington califica como “narco-terroristas”.

Entre los escenarios mencionados aparece Ecuador, país que ya desarrolla operaciones conjuntas con Estados Unidos contra organizaciones designadas como terroristas. El traslado de los drones podría proporcionar capacidades adicionales de vigilancia, inteligencia y, eventualmente, operaciones de precisión.
La decisión también refleja un cambio en las prioridades militares estadounidenses. El traslado de recursos desde África genera preocupación debido a que allí continúan las operaciones contra organizaciones como ISIS y al-Shabaab. Funcionarios estadounidenses han señalado que esas misiones continuarán, aunque la salida de los drones podría obligar a buscar otras herramientas para mantenerlas.
Exclusive: The US military is expected to send MQ-9 Reaper drones to South America ahead of anticipated counternarcotics operations, sources tell @halbritz @ZcohenCNN @KatieBoLillis https://t.co/BawiibPtvI
— CNN NationalSecurity (@NatSecCNN) September 18, 2026
El Comando Sur, entretanto, ha adquirido mayor relevancia dentro de la estrategia de Washington para el hemisferio occidental. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha destacado la necesidad de fortalecer la cooperación con países latinoamericanos en operaciones contra organizaciones vinculadas al narcotráfico.
Durante una visita a Panamá en agosto, Hegseth destacó la colaboración de Ecuador, Honduras, Guatemala, Jamaica y Colombia con Estados Unidos. El funcionario ha hablado de operaciones conjuntas contra los grupos que la administración estadounidense denomina “narco-terroristas”.
El traslado de los Reaper se suma además a una campaña estadounidense que durante el último año ha incluido operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el Caribe y el Pacífico oriental. Esos ataques han dejado al menos 230 personas muertas.

La estrategia también ha generado cuestionamientos sobre sus resultados y sobre las consecuencias de ampliar las operaciones militares contra presuntas redes de narcotráfico. En algunos casos, investigaciones posteriores han puesto en duda la relación entre determinados objetivos atacados y actividades criminales.
El número definitivo de drones que serán trasladados y los lugares específicos desde donde operarían todavía no han sido revelados. El Pentágono tampoco ofreció comentarios sobre el movimiento reportado.

Por ahora, la decisión representa una nueva señal de que Washington está destinando mayores recursos militares a Sudamérica mientras redefine la distribución de sus capacidades entre distintas regiones del mundo.
