Los senadores de Estados Unidos alcanzaron el viernes un acuerdo para poner fin a la parálisis presupuestaria parcial que está provocando largas demoras en los aeropuertos del país debido a la falta de personal de seguridad.

Una interrupción parcial en la financiación del gobierno ha dejado al personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), encargado de inspeccionar pasajeros, equipaje y carga, trabajando sin cobrar desde mediados de febrero.
Los aeropuertos de varias ciudades han advertido a los viajeros que deben llegar horas antes de lo habitual debido a las largas filas en los controles de seguridad.

La disputa por la financiación gira en torno a las exigencias de la oposición demócrata de reformar la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), criticada por sus tácticas agresivas contra inmigrantes indocumentados y por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operaciones a inicios de este año.
Los senadores lograron ponerse de acuerdo y aprobaron un proyecto de ley poco después de las 02:00 de la madrugada para financiar todo el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), excepto el ICE y la Patrulla Fronteriza, para 2026.
El proyecto de ley proporcionaría fondos para la TSA, la Guardia Costera y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, entre otros organismos.
Ahora debe ser aprobado por la Cámara de Representantes.

Más de 300 empleados de la TSA han renunciado y las ausencias no programadas se han disparado desde que comenzó el impasse presupuestario, lo que ha provocado amplias demoras en los viajes y ha creado dificultades en los aeropuertos para inspeccionar a los pasajeros.
El gobierno federal comenzó a desplegar agentes del ICE para ayudar en la seguridad aeroportuaria, lo que suscitó fuertes críticas de demócratas, activistas de derechos humanos y algunos republicanos, quienes advierten que el personal del ICE no está capacitado para ese tipo de trabajo y que se corre el riesgo de agravar las tensiones en entornos ya de por sí estresantes.

El presidente Donald Trump dijo que firmaría un decreto para intentar desbloquear el pago al personal de seguridad aeroportuaria.
El líder de la minoría demócrata en el Senado y jefe ‘de facto’ del partido, Chuck Schumer, celebró por su parte que “a esos forajidos del ICE se les ha acabado el cheque en blanco” del que disfrutaban desde julio de 2025.
Schumer se refería a la aprobación de la Ley de la Hermosa y Enorme Medida Legislativa de Donald Trump que acabó concediendo a la agencia un presupuesto adicional de unos 70.000 millones de euros para operaciones de detención y deportación que se han saldado con numerosas denuncias de organizaciones civiles contra sus agentes por exceso de fuerza.

Sin embargo, el resultado dista de sus objetivos iniciales, porque el ICE seguirá disfrutando de su enorme presupuesto actual, la votación en el Senado en modo alguno aborda sus normas de comportamiento, y queda por ver el resultado final de la votación en la Cámara de Representantes, donde los republicanos también son mayoría.
