El Vaticano confirmó que estuvo mediando entre Estados Unidos y el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, para que este pudiera entregar el poder de una manera pacífica, previniendo el “derrame de sangre” y evitando que el país de Norteamérica entrara de manera violenta al territorio.
En la madrugada del sábado 3 de enero, las fuerzas armadas estadounidenses bombardearon Caracas y procedieron con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes ahora comparecen ante la justicia en Nueva York, señalados de crímenes relacionados con el narcoterrorismo.

“Habíamos intentado lo que también apareció en algunos periódicos”, dijo el cardenal Pietro Parolin a los periodistas, en referencia al informe de The Washington Post publicado el 9 de enero que aseguró que la Santa Sede habría intentado convencer a las dos partes de proceder de manera pacífica.
“Siempre apoyamos una solución pacífica, pero también nosotros nos hemos encontrado ante un hecho consumado, ante una situación de hecho”, añadió Parolin a la prensa después de ofrecer una misa el pasado sábado, 17 de enero.
Y luego expresó que la situación en el país del Caribe es de “gran incertidumbre” y resaltó su deseo de que “evolucione hacia la estabilidad, hacia una recuperación económica porque la situación es muy precaria, la gente sufre”.

El cardenal, que asume como secretario de Estado, aseguró que ahora “es necesaria una democratización del país”.

De acuerdo con los detalles que reveló el medio en mención, Parolin se habría reunido con Brian Burch, el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, en la víspera de Navidad, el 24 de diciembre, para discutir un acuerdo que permitiría a Maduro escapar al exilio en Rusia.
The Washington Post se puso en contacto con fuentes cercanas al hecho para informar los detalles de la intervención del Vaticano.

Sin embargo, los funcionarios de la Santa Sede no lograron convencer al dictador venezolano, quien permaneció en el país y sentenciaba de manera constante que nadie podría ingresar a su territorio; incluso provocaba a Estados Unidos para que procedieran con su captura, lo cual Donald Trump ya había amenazado desde semanas atrás.

Por su parte, el papa León XIV se ha manifestado frente a la situación en Latinoamérica. El pasado viernes, 16 de enero, en medio de una alocución frente al cuerpo diplomático del Vaticano, este pidió que se respete la voluntad del pueblo de Venezuela y que se busquen soluciones pacíficas y alejadas de “intereses partidistas”.










