Documentos confidenciales de Estados Unidos, obtenidos por The Washington Post, revelan que en la víspera de Navidad, el 24 de diciembre, el Vaticano se comunicó con urgencia con el país norteamericano con la intención de obtener detalles sobre las operaciones militares en Venezuela.
Días después, el 3 de enero, las tropas estadounidenses ingresaron a territorio venezolano para capturar al dictador Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes ahora comparecen ante la justicia en Nueva York.
Según The Washington Post, el cardenal Pietro Parolin —segundo al mando del papa León XIV y mediador diplomático— se reunió con el embajador norteamericano en el Vaticano, Brian Burch. Los documentos revelan que el cardenal aceptó que Maduro debía dejar el país y ofreció una salida para evitar el conflicto.

Parolin aseguró que Rusia, aliado de Venezuela, estaba dispuesto a recibir a Maduro y le pidió al embajador estadounidense que su país tuviera paciencia para convencer al líder del régimen de tomar aquella medida.

“Lo que se le propuso a (Maduro) fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero”, aseveró una fuente cercana a los hechos, consultada por The Washington Post. “Parte de esa petición era que Putin garantizara la seguridad”, en referencia al presidente ruso.
“No iba a aceptar el trato”, comentó otra persona en la entrevista, bajo condición de anonimato. “Simplemente, iba a quedarse sentado viendo cómo la gente creaba una crisis”.

En otras declaraciones, varias personas ampliaron que Maduro no tomó en serio las amenazas del presidente Trump, quien era muy insistente en que entraría por tierra a Venezuela. Incluso, una persona consultada por el medio detalló que el estadounidense invitó al dictador a Washington, ofreciéndole un salvoconducto para hablar en persona.

Maduro rechazó la propuesta, según las fuentes, convencido de que los demócratas ganarían las elecciones en el Congreso y Trump quedaría sin poder para maniobrar.

Por su parte, el papa León XIV dijo este viernes, 9 de enero, que el aumento de las tensiones en el Caribe y el Pacífico es motivo de “grave preocupación” y pidió “respetar la voluntad del pueblo de Venezuela”.

“La escalada de tensiones en el mar Caribe y a lo largo de la costa pacífica americana es motivo de grave preocupación. Esto se refiere en particular a Venezuela, a la luz de los acontecimientos recientes”, dijo el papa estadounidense en su aparición ante los miembros del cuerpo diplomático acreditados de la Santa Sede.










