A un año de la muerte del papa Francisco, la publicación de cerca de 600 cartas y mensajes que el pontífice intercambió con Gustavo Vera, líder de la Fundación La Alameda, revela su mirada sobre la política argentina, en la que relata desde el episodio en que Cristina Fernández de Kirchner lo sorprendió con una comitiva de 33 personas en el Vaticano hasta su creciente distancia con Javier Milei, a quien en su última carta sobre política exterior calificó indirectamente de “cipayo”.
El material fue compilado por Vera en el libro La amistad no se negocia. La obra reúne diecisiete años de correspondencia inédita entre el papa Francisco y su amigo, en la que se presentan diálogos, gestos y reflexiones sobre la fe y la justicia social. Bergoglio murió el 21 de abril de 2025.

Una de las revelaciones más llamativas del libro ocurrió en septiembre de 2014, durante el último año de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Francisco había acordado un encuentro privado con la mandataria en la residencia de Santa Marta.
Pero al bajar del ascensor, el sumo pontífice se encontró con que la presidenta había llegado acompañada de 33 invitados, entre ellos varios dirigentes de la organización política juvenil peronista de La Cámpora y el sindicalista Omar ‘Caballo’ Suárez. Según confirma Vera, el papa se sorprendió al ver tanta gente y no tuvo más remedio que invitarlos a almorzar a todos.

La correspondencia documenta un arco claro en la relación de Francisco con el actual presidente argentino, Javier Milei. Según Vera, el papa pasó de una actitud paternal a la decepción a medida que avanzaba el gobierno del líder libertario.
En los días previos al balotaje de noviembre de 2023 que terminaría ganando Milei, Francisco escribió a Vera: “Para ustedes estas dos semanas son fuertes. Rezo por la Patria… y pido que no nos falte porque es triste ‘ser huérfano de Patria’”.

El 14 de abril de 2024, con Milei ya en el Gobierno y en plena ola de despidos en el Estado, Francisco escribió: “La ‘ola de despidos’ es dura y es una bofetada a la justicia social”. Al mes siguiente, en otra carta, señaló: “Las noticias que me comentás me dan tristeza. Con un panorama así uno piensa si se podría salir adelante”, dice.
La última referencia de Francisco al gobierno de Milei en las cartas tuvo que ver con el alineamiento del presidente con los mandatarios de Ucrania y de Israel, y con el episodio en que diplomáticos rusos fueron hostigados en Buenos Aires bajo la excusa de controles de alcoholemia. El 27 de diciembre de 2024, el pontífice respondió a Vera: “Muchas gracias por tu correo, me hizo reflexionar mucho. Y me gustó cómo definís las reacciones de algunos: ‘Pasos de baile cipayo’”.

Otro pasaje significativo ocurrió durante la campaña a gobernador bonaerense de Aníbal Fernández, cuando Francisco advirtió en una carta a Vera sobre el riesgo de la “mexicanización” de la Argentina, en alusión a la penetración del narcotráfico en las instituciones. “Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror. Ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización”, escribió el pontífice.
Vera describe en el libro que, a pesar de las tensiones con los gobiernos kirchneristas, Francisco “siempre mantuvo la serenidad” y “valoraba sin ambigüedad las políticas públicas que dignificaban a los sectores más vulnerables”. Pero aclaraba que “esa valoración no implicaba indulgencia ni silencio frente a arbitrariedades o hechos de corrupción”.

Cuando en 2015 circularon rumores de una salida anticipada de Cristina Fernández de Kirchner del poder por razones de salud, Francisco hizo llegar un mensaje a varios interlocutores de que había que “cuidar a Cristina”. Vera precisa que no era un apoyo partidario: “Su mensaje era claro: ninguna interrupción del mandato constitucional puede justificar una solución política”.
Esa misma postura institucional la mantuvo frente a Mauricio Macri y Javier Milei. A todos les recomendó el camino del diálogo y la búsqueda de consensos, animando a defender los derechos con firmeza e incluso con lucha y movilización, pero siempre desde la no violencia, el respeto por la ley y el cuidado de la institucionalidad democrática.
