Tendencias
Escándalo por presunto espionaje pone la lupa en el gobierno de López Obrador, en México. -Foto: (derecha: Reuters -Henry Romero- e (izquierda:Twitter @SEDENAmx)
Escándalo por presunto espionaje pone la lupa en el gobierno de López Obrador, en México. -Foto: (derecha: Reuters -Henry Romero- e (izquierda:Twitter @SEDENAmx) - Foto: (derecha: Reuters -Henry Romero- e (izquierda:Twitter @SEDENAmx)

mundo

Escándalo por espionaje pone la lupa en el gobierno del presidente de México, ¿qué responde AMLO?

El contrato para adquirir el software Pegasus se habría suscrito en el año 2019, bajo la administración de López Obrador.

Un nuevo escándalo por presunto espionaje vuelve a poner en el ojo del huracán al gobierno mexicano, esta vez bajo el mandato de Andrés Manuel López Obrador. La acusación recae sobre el Ejército, señalado de comprar (en 2019) el software Pegasus para interceptar tanto a periodistas como a activistas.

La polémica sale a la luz, después de revelarse los resultados de una investigación en la que participó la Red en Defensa de Derechos Digitales (R3D), revista Proceso y los portales Aristegui Noticias y Animal Político. Las pesquisas encontraron que la Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA) adquirió los servicios de Antsua, empresa que en México representa a NSO Group quien, en últimas, es la empresa dueña del programa Pegasus.

Los hallazgos ponen en entredicho al mandatario, quien asegura que, durante su administración, no se ha realizado espionaje.

“Tres nuevos casos de espionaje a periodistas y defensores en México tienen algo en común: fueron espiados con #Pegasus, en este sexenio, al hacer labores relacionadas con violaciones a derechos humanos cometidas por las Fuerzas Armadas” dijo R3D, a través de su cuenta de Twitter.

El Ejército pasó a ocupar nuevamente los titulares, luego de que hace unos días un grupo denominado Guacamaya expusiera masiva información confidencial que incluye el estado de salud del jefe de Estado. También encontró evidencia del contrato que se habría suscrito para el uso del programa Pegasus y cuentas corrientes del SEDENA.

Son más de cuatro millones los documentos bajo reserva que se lograron conocer mediante esa filtración hecha por Guacamaya.

Ese mecanismo permitió a los ‘hackers’ tener acceso, por ejemplo; a fotos, mensajes, correos electrónicos y contactos. Además, les habría facilitado la activación de la cámara para hacer un mayor seguimiento. López Obrador rechazó los señalamientos contra el Ejército y sostuvo que “el que nada debe, nada teme”.

En 2021, una investigación diferente indicó que bajo el gobierno del ahora expresidente, Enrique Peña Neto, usó fondos estatales para comprar ese mismo software. Con esa adquisición se habría espiado alrededor de 15.000 dispositivos móviles, incluyendo el del actual mandatario y activistas de derechos humanos.

AMLO valora la “inclinación” de Brasil hacia Lula

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, celebró el pasado domingo (2 de octubre) el resultado de las elecciones presidenciales en Brasil (que dieron una leve ventaja al candidato de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva).

“Felicidades, hermano y compañero Lula. El pueblo de Brasil demostró una vez más su vocación democrática y, en especial, su inclinación por la igualdad y la justicia”, publicó en su cuenta de Twitter.

El representante del Partido de los Trabajadores, se perfiló al obtener el 48,4 % del respaldo popular; sin embargo, no fue suficiente para llegar a la presidencia en primera vuelta. El actual mandatario, Jair Bolsonaro, alcanzó poco más del 43,2 % de los votos (una diferencia de solo cinco puntos), según informó el Tribunal Supremo Electoral.

En caso de que el balotaje del 30 de octubre termine inclinando la balanza hacia el Partido de los Trabajadores (PT), algunos analistas empiezan a vaticinar sobre la gobernabilidad que tendría el exmandatario brasileño. El Partido Liberal (PL), al que pertenece Bolsonaro, alcanzó el mayor número de escaños en el Congreso.

El PL se posiciona como una de las mayores fuerzas que compondrán el legislativo, cuyas funciones comienzan oficialmente en febrero del próximo año. Entre los nuevos senadores se incluyen algunos exministros de Bolsonaro, como Marcos Pontes o Jorge Seif; sin embargo, de los que más destaca se escucha el nombre del extitular de Justicia y aliado del presidente brasileño, Sergio Moro.