Las autoridades de Estados Unidos anunciaron la imposición de un nuevo paquete de sanciones contra ocho empresas y nueve buques cisterna vinculados a la llamada ‘flota fantasma’ de Irán.
Se trata de una medida con la que buscan reducir las exportaciones de petróleo desde suelo iraní en plena ola de protestas contra el Gobierno, que se han saldado con más de 3.000 muertos, según informaciones de defensa de los derechos humanos.
“En plena represión brutal contra los manifestantes pacíficos que protestan en Irán y ante el corte total del acceso a Internet para poder consolidar estos abusos, Estados Unidos ha aumentado la presión sobre la flota fantasma del régimen”, dijo el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en un comunicado.

Así, el objetivo de estas medidas es “golpear a las empresas y los dueños que se encuentran detrás de estos buques, utilizados para transportar petróleo valorado en millones de dólares y que nutren el mercado iraní”.
“Este dinero, que pertenece al pueblo de Irán, se está derivando a terroristas en la región (...) en vez de utilizarse para ofrecer los servicios económicos básicos que tanto demanda el pueblo”, recoge el texto.

“El régimen de Irán se ha visto inmerso en un ritual de autoinmolación que se ha ido acelerando a medida que el presidente Donald Trump ejerce presión sobre ellos.
“La decisión de Teherán de apoyar a los terroristas por delante de su propia gente ha provocado las condiciones actuales en las que se encuentra el país, que está en caída libre”, dijo el secretario del Tesoro, Scott Bessent.

En este sentido, explicó que las sanciones “tienen como objetivo un componente fundamental para que Irán genere fondos que luego utiliza para reprimir a su propio pueblo”.
“Como ya se ha destacado anteriormente, el Tesoro seguirá rastreando los miles de millones de dólares que el régimen ha robado”, dijo.

El presidente Donald Trump afirmó el jueves que una flota de la Armada estadounidense se dirige al Golfo, y mantiene así la presión sobre Irán, pese a que la perspectiva de una intervención militar parecía haberse alejado.
El dirigente republicano amenazó varias veces con una acción militar inminente en Irán en respuesta a la represión de las protestas en el país, pero dio marcha atrás tras asegurar que Teherán había suspendido las ejecuciones previstas de manifestantes.

Las manifestaciones empezaron a finales de diciembre por el aumento del costo de la vida y derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático, en el poder desde la revolución de 1979.
*Con información de AFP y Europa Press.










