El Tribunal de Nueva York admitió las cartas de acreditación de los dos poderosos abogados que defenderán a Nicolás Maduro y Cilia Flores en el juicio que enfrentarán por narcotráfico, conspiración y corrupción. Se trata de Mark Donnelly y Barry Pollack.

La Fiscalía General de Estados Unidos, en el primer indictment emitido por la fiscal Pamela Bondi, el pasado sábado 3 de enero, señaló a Maduro de haber liderado durante más de dos décadas una conspiración internacional de narcoterrorismo, tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, uso de armas de guerra y venta de pasaportes ilegales en alianza con organizaciones criminales y terroristas de América Latina.
Un abogado de alto riesgo defenderá a Maduro
Ante el inminente juicio en contra de la pareja de venezolanos, ambos ya seleccionaron a los abogados que los representarán ante el tribunal. Nicolás Maduro seleccionó a Barry J. Pollack, que no es un nombre más en los pasillos de los tribunales federales de Estados Unidos.

Con más de tres décadas de experiencia, es considerado uno de los litigantes penales más sólidos del país, especializado en procesos complejos, sensibles y de alto impacto político, económico y mediático. Su hoja de vida lo ubica en la primera línea de la defensa criminal federal, un terreno donde los márgenes de error son mínimos y las consecuencias, históricas.
Fue justamente este hombre el que negoció el acuerdo que permitió la liberación inmediata de Julian Assange, fundador de WikiLeaks, acusado bajo la Ley de Espionaje de Estados Unidos.
El caso, seguido durante más de una década por gobiernos, tribunales y organizaciones de derechos humanos, exigía una combinación poco habitual de estrategia jurídica, manejo político y negociación internacional.

Antes, Pollack había logrado un hito en su carrera en medio del colapso judicial de Enron Corp. Fue el autor de la absolución total de un exejecutivo acusado de fraude criminal tras dos juicios con jurado en Houston, uno de los escasos fallos favorables a la defensa en ese histórico escándalo corporativo. También consiguió la desestimación de acciones paralelas de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).

¿Quién defenderá a Cilia Flores?
Mark Donnelly es un abogado forjado en los tribunales. Con más de cien juicios con jurado en su trayectoria, su carrera se construyó desde las salas de audiencias federales y estatales, donde se encargó de algunos de los casos más delicados del estado.

Hoy, representa a clientes en procesos penales, regulatorios y administrativos complejos, con una ventaja clave y es que conoce desde dentro cómo piensa y actúa la Fiscalía.
Donnelly es socio de Parker Sánchez & Donnelly, firma a la que llegó tras 12 años en el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ). En el DOJ se desempeñó como asesor principal del fiscal federal para el Distrito Sur de Texas, considerada la oficina más activa del país.
Desde ese cargo dirigió y supervisó investigaciones federales de alto calibre, y mantuvo contacto permanente con los niveles más altos del Departamento de Justicia en Washington.
Uno de los ejes centrales de su carrera ha sido el derecho penal de cuello blanco. Durante más de dos años lideró la división de fraude del Distrito Sur de Texas, encabezando investigaciones por violaciones a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), fraude en el sistema de salud, procesos conjuntos con la SEC, esquemas masivos de fraude a inversionistas y casos relacionados con ciberseguridad.
