El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volvió a lanzar duras críticas contra Fidel Castro en medio de las conmemoraciones por el centenario del nacimiento del líder de la Revolución Cubana, una fecha que el gobierno de La Habana ha convertido en uno de los principales eventos políticos y simbólicos de este año.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Rubio aseguró que el exmandatario cubano dejó un legado marcado por el fracaso y la represión.
Fidel Castro was a complete failure at everything except destroying Cuba and impoverishing, jailing and murdering his own people
— Marco Rubio (@marcorubio) August 14, 2026
I strongly suggest that anyone tempted to try and follow his example should carefully reconsider, because if they do they would be dooming themselves…
“Fidel Castro fue un fracaso absoluto en todo, salvo en destruir Cuba y en empobrecer, encarcelar y asesinar a su propio pueblo”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.
El funcionario, una de las voces más influyentes dentro de la política estadounidense hacia Cuba y descendiente de inmigrantes cubanos, también lanzó una advertencia a quienes consideran el modelo impulsado por Castro como una referencia política.

“Aconsejo encarecidamente que cualquiera que se sienta tentado a seguir su ejemplo lo reconsidere detenidamente, pues, de hacerlo, se condenaría también al fracaso”, agregó.
Las declaraciones coincidieron con los actos organizados por el gobierno cubano para recordar los 100 años del nacimiento de Castro, ocurrido el 13 de agosto de 1926. La administración de Miguel Díaz-Canel declaró 2026 como el “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz” y programó actividades académicas, culturales y políticas en diferentes puntos de la isla, incluyendo el coloquio internacional Fidel: legado y futuro, celebrado en La Habana.

La conmemoración ocurre en un contexto complejo para Cuba. La isla atraviesa una de las peores crisis económicas de las últimas décadas, marcada por prolongados apagones eléctricos, escasez de alimentos, combustible y medicamentos, así como dificultades en sectores estratégicos como el transporte y la producción de alimentos.

Las palabras de Rubio mantienen una postura que ha defendido durante años frente a la figura de Castro. Tras la muerte del líder cubano en noviembre de 2016, cuando era senador por Florida, sostuvo que el gobernante había llegado al poder prometiendo libertad y prosperidad, pero terminó convirtiendo a Cuba en una “prisión empobrecida”.
En ese momento también afirmó que “el dictador ha muerto, pero la dictadura no” y aseguró que la historia lo recordaría como “un dictador malvado y asesino que infligió miseria y sufrimiento a su propio pueblo”.

Marco Rubio, durante toda su carrera, ha sido uno de los más grandes críticos del régimen cubano, ya que es hijo de inmigrantes cubanos que huyeron del país por cuenta de la persecución y la crisis económica generada por la dictadura.
