El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) volvió a quedar en el centro de la polémica tras la muerte del ciudadano mexicano Lorenzo Salgado Araujo, quien recibió un disparo de un agente durante un operativo de tránsito el pasado martes.

En las últimas horas, nuevos detalles han puesto en duda la versión inicial de las autoridades y apuntan a que los agentes habrían detenido el vehículo por error.
Según la información conocida hasta ahora, los oficiales buscaban a dos inmigrantes guatemaltecos con órdenes de deportación y creyeron que uno de ellos viajaba en la camioneta blanca que conducía Salgado Araujo.
Sin embargo, ninguno de los dos se encontraba en el vehículo. Salgado Araujo, un migrante mexicano que llevaba 35 años viviendo en Estados Unidos sin documentos, se dirigía a su trabajo acompañado por otros tres hombres.

Cuando los agentes intentaron detener la camioneta, la situación se agravó rápidamente y uno de ellos disparó contra Salgado Araujo en el abdomen. El hombre murió horas después en un hospital.
La representante demócrata por Texas Sylvia García, en cuyo distrito ocurrió el operativo, informó que conversó con el director interino de ICE, David Venturella.

“Confirmó que Lorenzo Salgado no era el objetivo de la operación, ni tampoco su hermano, quien viajaba como pasajero en el vehículo. El director dijo que ICE estaba buscando a una persona con una orden de deportación definitiva, quien, según los agentes, había entrado en la camioneta”, detalló García.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional sostuvieron que Salgado Araujo intentó utilizar la camioneta como un arma contra los agentes. Sin embargo, esa versión comenzó a ser cuestionada.
A través de su abogado, testigos que viajaban en el vehículo aseguraron este viernes que el mexicano nunca intentó atropellar a los agentes, contradiciendo así la versión oficial.

El abogado Hugo Balderas-Ibarra, quien representa a dos de las tres personas detenidas durante el operativo en el que murió Salgado Araujo, afirmó que sus clientes relataron una secuencia distinta de los hechos.
“Confirmaron que en ningún momento hubo un agente de ICE directamente frente al vehículo. También confirmaron que los disparos vinieron desde los lados, no desde el frente, lo cual es inconsistente con la declaración de ICE”, dijo durante una conferencia de prensa.
Los detenidos son el hermano de Lorenzo Salgado y dos trabajadores de la construcción que viajaban con ellos.

“Mis clientes quedarán para siempre marcados física y emocionalmente por este asesinato. Ninguna de estas familias volverá a estar completa. Un hombre perdió a un hermano. Los otros dos hombres perdieron a un querido amigo”, agregó el abogado.
La muerte de Salgado Araujo constituye el primer tiroteo mortal que involucra a agentes federales desde las muertes, en enero, de los estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Mineápolis, quienes rechazaban las redadas de ICE en medio de la ofensiva del presidente Donald Trump contra la inmigración.
*Con información de AFP.
