La comisión de investigación del accidente ferroviario que dejó 45 muertos en el sur de España el domingo considera que existe la posibilidad de que un carril presentara una fractura a la altura de una soldadura, reveló un informe publicado este viernes.
La hipótesis surge del hecho de que las ruedas de varios trenes de alta velocidad que pasaron por la estación de Adamuz justo antes del descarrilamiento inicial, que desató la tragedia, presentaban “muescas” o hendiduras.
“Estas muescas en las ruedas y la deformación observada en el carril son compatibles con el hecho de que el carril estuviera fracturado”, afirmó la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios), dependiente del Ministerio de Transportes.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) señala que la vía estaba rota antes del paso del tren Iryo, apuntando a esta rotura como la principal causa del descarrilamiento y posterior choque con el Alvia en Adamuz. pic.twitter.com/K23qKmsXQj
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) January 23, 2026
“De acuerdo con la información disponible en este momento, se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento”, añadió la CIAF.
Esta fractura estaría a la altura de “una soldadura”.
Se trata de una “hipótesis de trabajo” que deberá ser “corroborada por cálculos y análisis detallados posteriores”, concluyó el informe.

Las muescas en las ruedas del costado derecho se observaron en tres trenes que pasaron por Adamuz antes de que lo hiciera el de la compañía italiana Iryo, cuyos últimos vagones descarrilaron justo cuando circulaba otro tren en dirección contraria, que no pudo evitarlos y descarriló también.
Ambos trenes, que transportaban a un total de 480 personas, iban a una velocidad por encima de los 200 km/h, dentro de lo establecido para ese tramo, y se ha descartado un error humano de los maquinistas.

El balance definitivo de la tragedia que ha conmocionado a España y ha sembrado dudas sobre la fiabilidad de su sistema ferroviario quedó ayer establecido en 45 muertos.
Las investigaciones continúan en el lugar de los hechos.
Entretanto, representantes de distintas asociaciones españolas de ingeniería rechazaron relacionar el accidente de Adamuz, por el que ya se contabilizan 45 fallecidos, o la reducción de velocidad en la línea de AVE entre Madrid y Barcelona, ante los avisos de los maquinistas por el estado de la vía, con los incidentes que han tenido lugar durante los últimos días.
Entre estos están el descarrilamiento de un tren de Rodalies en Gelida el martes 20 de enero, en el que falleció el maquinista y varias personas resultaron heridas; la colisión de un tranvía en Tenerife; el choque de un ferrocarril de vía estrecha con una grúa en Cartagena (Murcia) este jueves, o la interrupción de la circulación de una línea de cercanías en Asturias por un desprendimiento de piedras sobre la infraestructura.

Por su parte, el vocero de la Junta Directiva de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, Jesús Contreras, explicó, en declaraciones a Europa Press, que “incidentes” ferroviarios “hay bastantes” y “por cualquier causa”, al igual que, por ejemplo, “en el metro de Madrid”.
Además, apuntó a otras causas que pueden causar este tipo de incidentes, como los suicidios.
Con información de AFP y Europa Press*










