SEMANA: ¿Cómo van sus conversaciones con el régimen en Venezuela?
Juan Miguel Matheus: Lo primero que quiero decir es que nos sentamos allí y nos sentimos como cualquier venezolano que se sienta frente a quienes son responsables de las tragedias del país durante las últimas tres décadas. Hay tensiones naturales, por supuesto, y hay expectativas de parte y parte, pero hay que reconocer que todo se ha desarrollado en un clima de cordialidad cívica, que es lo que requiere el país para la reconstrucción democrática a la que aspiramos todos.
SEMANA: Ya se vieron los primeros acuerdos entre la oposición y el régimen. ¿Cómo se llegó a esto?
J.M.: Lo primero que tenemos que hacer los venezolanos es darles las gracias a Estados Unidos, al Departamento de Estado y a su secretario, Marco Rubio, porque ellos han sido quienes han promovido este clima de negociación y acuerdos, quienes lo han hecho posible política y materialmente. Creo que los buenos resultados de este primer ciclo de trabajo se deben a la facilitación de EE. UU. Por primera vez, un proceso de negociación tiene resultados concretos durante el primer ciclo.

SEMANA: ¿Ahora qué viene para la mesa de negociación?
J.M.: Como ha sido público, ahora tenemos un segundo ciclo de trabajo. En ese segundo ciclo debemos abordar fundamentalmente el tema de las garantías políticas y de los derechos civiles, que abarcan a todos los venezolanos. Eso es lo que vamos a trabajar en concreto. Y luego, por supuesto, el tren de aterrizaje para el fortalecimiento y la transformación del sistema de justicia, que lo acordamos en el ciclo que acaba de terminar y que fue público el 12 de agosto.
SEMANA: Hoy la gran duda que existe para los venezolanos está en las garantías electorales. ¿Hay algún avance en esta materia?
J.M.: El primer avance de la garantía electoral es el Tribunal Supremo de Justicia, que es para la integridad electoral. La justicia del voto está profundamente relacionada con el aparato de justicia. Tenemos que recordar que ese Tribunal Supremo fue el que ratificó la inhabilitación a María Corina Machado, el que ha expropiado partidos políticos, el que maniató a la Asamblea Nacional de 2015 con más de 70 sentencias y el mismo que aniquiló los resultados de la soberanía popular del 28 de julio de 2024. Con lo cual, hemos dado un paso gigantesco hacia la integridad electoral, y es la estructura del poder judicial dentro del Estado venezolano.

SEMANA: ¿Cómo ha sido el liderazgo de Dinorah Figuera?
J.M.: Es muy impresionante, porque Dinorah Figuera ha sido nuestra jefa de delegación. Ha tenido la firmeza en el mando de identificar los grandes asuntos de Estado que deben ser resueltos para la democratización de Venezuela. Ha tenido una mezcla perfecta, me parece, entre la empatía para dialogar con quienes están en el poder y para sostener con firmeza los intereses de Venezuela. Y creo que el país puede reposar tranquilo porque Dinorah está capitaneando muy bien este barco.
SEMANA: Esta semana hubo cierta polémica entre lo que dijeron Dinorah Figuera y Diosdado Cabello acerca de la liberación de presos políticos. ¿Cómo vivieron ustedes este episodio?
J.M.: Un episodio muy sentido para el pueblo de Venezuela. Nosotros también llevamos eso en el corazón. Hay que decir que las liberaciones ocurrieron en el marco del clima de negociación y diálogo que promovió Marco Rubio. El jueves 13 de agosto, la presidenta de nuestra delegación, Dinorah Figuera, se comprometió a luchar por los presos políticos y el viernes algunos de ellos fueron liberados. Por ende, no fue suficiente y la propia Dinorah Figuera dijo que había que lograr transparencia respecto del número de los liberados y que no podíamos conformarnos con los liberados, sino que tenían que ser todos los presos políticos. Creo que lo importante es tener en el radar que todo esto está ocurriendo en el marco de ese clima negociador que ha establecido Estados Unidos y que lidera Dinorah Figuera.

SEMANA: ¿Qué diferencia tiene este proceso de conversaciones con el régimen frente a todos los anteriores?
J.M.: La gran diferencia es la facilitación de Estados Unidos. El 3 de enero marcó un cambio en el rumbo del destino histórico de Venezuela y luego, el 24 de junio, con el doble terremoto, supuso una presencia más marcada de Estados Unidos en el territorio nacional. Creo que esa es la distinción entre este proceso y los anteriores, y es allí donde los venezolanos tenemos que ver la posibilidad de la esperanza y de poner la credibilidad en el proceso que estamos avanzando con la anuencia de Estados Unidos.
SEMANA: ¿Estados Unidos permanece en contacto con ustedes durante las negociaciones?
J.M.: Estados Unidos, según el marco de trabajo que hemos establecido, es un actor objetivamente confiable para ambas partes, por lo que mantiene contacto con cada uno de ellos y está vigilante respecto de la escrupulosidad de los procesos, para que sean constitucionales y apunten a la tercera fase del plan que ha marcado el secretario de Estado Rubio: la democratización.

SEMANA: ¿Cuándo podríamos ver más avances o más firmas en este proceso?
J.M.: Vamos a un marco de trabajo que supone ciclos de trabajo para la negociación. Es un gran avance que el 12 de agosto tuviéramos esos resultados, especialmente la gran noticia de la transformación del sistema de justicia. Yo creo que en los próximos meses, después de cada sesión, vamos a tener avances y el pueblo va a ir creyendo y apostando cada vez más al éxito del proceso.
SEMANA: ¿Qué piensa de la ausencia de figuras como María Corina Machado o Edmundo González en estos diálogos?
J.M.: Ellos han sido muy transparentes diciéndole al país cuál es su posición: que no forman parte del mecanismo, pero que están a la expectativa de los resultados. No tengo ninguna duda de que en el corazón de María Corina Machado y Edmundo González está el deseo de la reestructuración de Venezuela, comenzando con un nuevo Poder Judicial para que haya integridad electoral, y que ellos van a apoyar esas mecánicas y esos resultados que estamos construyendo entre todos.

SEMANA: ¿Cómo los terremotos en Venezuela afectaron esta agenda de negociación?
J.M.: No la afectaron en el sentido de que la crisis causada por el doble terremoto es una dolencia para todos los venezolanos. La delegación del Gobierno nacional ha querido poner el tema del terremoto como algo prioritario y sencillamente lo que ha hecho la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 es sostener que hay que ir a la reconstrucción de La Guaira y de los demás lugares afectados por el bien del pueblo de Venezuela, pero sin perder de vista el fondo, que es el proceso de democratización.
SEMANA: ¿En algún momento han sentido que las conversaciones pueden estancarse?
J.M.: Ha habido tensiones naturales, pero no ha habido una crisis suficientemente grande como para que se corten los trabajos de negociación.
SEMANA: ¿Qué mensaje dan a los venezolanos y la comunidad internacional para que respalden este proceso?
J.M.: Es un mensaje de esperanza, de optimismo y, sobre todo, de serenidad republicana. Estamos en un proceso de negociación en el que hay que distinguir la negociación propiamente dicha de la batalla de la opinión pública. Nosotros estamos haciendo todo lo que conviene en el país y queremos que el país tenga credibilidad en el proceso, que lo vaya entendiendo, pero, sobre todo, es necesario que comprendamos que sí es una gran oportunidad para ir a la democracia.
