La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció este martes, 28 de julio, que los militares recuperarán el control del “orden interno” en zonas asediadas por las bandas criminales, el narcotráfico y la minería ilegal, una de sus principales promesas de mano dura.

“Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno” hasta “devolver esos territorios a los ciudadanos”, dijo la mandataria derechista durante su discurso de investidura en el Congreso.
“En materia de seguridad, vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas. Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno”, dijo la nueva presidenta.
“Las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente las operaciones de seguridad y control interno”
— El Destape (@eldestapeweb) July 28, 2026
Keiko Fujimori anunció que su gobierno “fortalecerá” a la Policía Nacional del Perú y le “devolverá el respeto, equipamiento y respaldo político" para que “cumplan con firmeza su función” pic.twitter.com/8zGeMt2t3B
“Emprenderemos una profunda reforma penitenciaria para que las cárceles vuelvan a ser centros de reclusión y no centros de operaciones del crimen organizado”, dijo Keiko Fujimori.
“Nuestra prioridad será fortalecer integralmente a nuestra gloriosa Policía Nacional del Perú. Le devolveremos el respeto, el equipamiento y el respaldo político que merece para cumplir con firmeza su misión de defender a los peruanos de bien”, dijo la presidenta.
La presidenta asegura que va a impulsar un ambicioso proceso de modernización tecnológica incluyendo “sistemas nacionales de videovigilancia interconectados, plataformas de inteligencia artificial para anticipar y mapear el delito, herramientas modernas de comunicación y centros de comando que permitan una respuesta rápida y coordinada frente a la criminalidad”, aseguró.

Keiko Fujimori tomó posesión este martes como presidenta de Perú en una ceremonia celebrada en el Congreso, con el reto de enfrentar el crimen organizado que azota al país y que ha prometido combatir con un gobierno de mano dura.
La mandataria también centró su discurso en la economía y anunció un incremento del salario mínimo del 15 %, con lo que alcanzará los 1.300 soles.
“Desde este 28 de julio de 2026, empezaremos a escribir nuestro futuro por los próximos cinco años. Ni un día más”, prometió durante una intervención de aproximadamente una hora, tras recibir la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Miguel Ángel Torres, y prestar juramento al cargo.

Fujimori ha jurado por los peruanos que “han sido históricamente postergados”, asegurando que respetará la “importancia de la Iglesia católica en la formación cultural y moral” del país y que trabajará “incansablemente por un país seguro, próspero y unido”.
