Estados Unidos anunció este martes la flexibilización temporal de los controles bancarios en las transacciones con Venezuela para contribuir a su recuperación económica tras los devastadores sismos del mes pasado.
La medida anunciada desde el Departamento del Tesoro no es un levantamiento de sanciones, sino que busca facilitar las operaciones de envío de ayuda que pueden verse obstaculizadas por los bancos estadounidenses por precaución.

Aunque Estados Unidos ha ido levantando buena parte de las sanciones contra Venezuela tras derrocar al presidente Nicolás Maduro, subsisten obstáculos como la Ley de Secreto Bancario (BSA) y otras disposiciones de lucha contra el lavado de dinero.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) no adoptará medidas, “incluidos señalamientos de infracción de la ley”, contra instituciones financieras estadounidenses que deban prestar un servicio autorizado cuyo destinatario esté en Venezuela, señaló este organismo del Tesoro. El FinCEN aclara que las entidades financieras deberán hacer “esfuerzos razonables” para evitar transacciones ilegales.

Las entidades bancarias deben seguir cumpliendo con las sanciones aún en vigor, precisó el comunicado. Esta suavización de las reglas bancarias se mantendrá hasta el 29 de enero de 2027.
El último balance oficial de los dos potentes sismos que devastaron amplias zonas de Venezuela el pasado 24 de junio es de 5.546 fallecidos. Aunque el Gobierno no ha publicado una lista oficial de desaparecidos, la ONU estimó los primeros días que podrían llegar a 50.000. Otras estimaciones hablan de unos 10.000.

Los equipos de rescate, familiares y voluntarios continúan la búsqueda de cuerpos que no han podido sacar de los escombros. Mientras tanto, más de 23.000 personas viven en refugios improvisados, luego de quedarse sin hogar. Al menos 190 edificios se desplomaron y casi 900 quedaron en pie, pero inhabitables, según las autoridades.

Protestas en Caracas
Cerca de 300 opositores salieron a las calles de Caracas, días antes del inicio de un diálogo que apunta a una transición política respaldada por Estados Unidos. El gobierno interino de Delcy Rodríguez y un grupo de exparlamentarios opositores del período 2015-2020 anunciaron a mediados de junio un plan de trabajo para el “fortalecimiento de la democracia”, que comenzará a operar el 1.° de agosto.
“Si queremos una transición, tenemos que ir a una elección”, afirmó Henry Alviárez, vocero de Vente Venezuela, partido de la líder opositora María Corina Machado. “Cuando fijen la fecha de elección, allí comienza la transición”, ratificó.

Esta movilización marca además el segundo aniversario de las elecciones presidenciales que acabaron en la fraudulenta reelección de Nicolás Maduro.
La oposición reivindica la victoria de Edmundo González, candidato presidencial apadrinado por Machado, y denuncia que el Consejo Nacional Electoral (CNE) no presentó las pruebas del triunfo otorgado a Maduro, encarcelado a la espera de juicio en Nueva York.
*Con información de AFP.
