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(AP Photo/Iris Samuels) - Foto: AP

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¿La Tierra cambiará sus condiciones para siempre dentro de 30 años? Expertos reaccionan a informe de la ONU

El nuevo documento filtrado de la ONU sobre el cambio climático hace advertencias sobre el oscuro panorama al que se enfrenta el mundo.

Un nuevo borrador de un informe clave de la Organización de Naciones Unidas, obtenido por AFP, advierte que el cambio climático alterará de forma dramática e irreversible la vida en la Tierra en las tres próximas décadas, agravando desde la escasez de agua y la malnutrición hasta los éxodos y la extinción de especies.

Los impactos devastadores sobre la naturaleza y el hombre se acelerarán independientemente del ritmo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que se logre obtener, advierte el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU.

“La vida en la Tierra puede superar un cambio climático de envergadura evolucionando hacia nuevas especies y creando nuevos ecosistemas”, según el resumen técnico de este borrador de 137 páginas. Sin embargo, “la humanidad no puede”, precisa el texto.

Y fue este texto, que será publicado oficialmente en el 2022, el que causó la reacción de diferentes expertos sobre lo que puede suceder en el planeta si las medidas de los países para contener el cambio climático no se aceleraron y si los esfuerzos no se hacen en masa.

El experto en retos medioambientales globales Jesús Gamero, profesor de la Universidad Carlos III, en España, explicó que tan solo la forma en que habla el texto, pasando de mostrar el cambio climático como un tema menor a una realidad pura, es muestra de la gravedad que representa el fenómeno para el mundo. En sus declaraciones a Business Insider señaló que “los técnicos de la ONU entendieron que habían errado por el lado de menor drama, que es como se conoce este fenómeno. Ahora, han decidido que hay que exponer la realidad en crudo, aunque esto pueda traer el riesgo del derrotismo, de pensar que ya es demasiado tarde”.

Por otra parte, algunos de los encargados de la planeación de las ciudades costeras también reaccionaron, pues estas metrópolis constituyen una “línea de frente” del calentamiento global, provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero. El deshielo y la subida del nivel de los mares tendrá un efecto directo.

Alrededor de 10 % de la población mundial se concentra a menos de 10 metros por encima del nivel del mar y ciudades como Venecia y Yakarta ya se están hundiendo, mientras que algunas pequeñas naciones insulares, especialmente en el Pacífico, corren el riesgo de ser engullidas por las olas.

“Muchas ciudades se hallan exactamente en el lugar equivocado con la subida del nivel del mar”, por lo que son “mortales”, según Ben Strauss, presidente de la ONG Climate Central. Así, unos 300 millones de personas podrían verse amenazadas por inundaciones anuales para 2050, según el texto de la ONU. Dentro de 30 años, por ejemplo, una región como el sur de Florida podría contar con un plan para “ser evacuada por completo” durante varias décadas, indica Strauss.

El IPCC prevé que el nivel del mar se eleve 60 cm a finales del siglo XXI incluso si se limita el calentamiento por debajo de +2 ºC, como prevé el Acuerdo de París.

En las próximas décadas, la subida del nivel del mar “tendrá un impacto enorme” sobre las migraciones humanas en el mundo, según el IPCC. Pese a estas amenazas, muchas ciudades costeras continúan extendiéndose, especialmente en Asia y África. Los impactos de estos desastres climáticos pesarán sobre “las sociedades y la economía global en general”.

Un estudio del Basque Centre for Climate Change calculó que en la hipótesis más catastrófica las 136 ciudades costeras mayores del mundo podrían sufrir daños por valor de entre US$1,6 y US$3,2 billones de dólares debido a la subida del nivel del mar.

Actualmente Países Bajos destina unos 1.200 millones de dólares anuales para adaptarse a “una vida junto al agua”. En Róterdam, “debemos sacar cada gota de agua que cae. Debemos innovar para mantener los pies secos”, explica Johan Verlinde, encargado del plan de adaptación de esta ciudad holandesa.

Aun así, incluso la mejor de las soluciones podría no bastar para evitar la retirada de la población, dicen los expertos.

“Al final, todos juntos tendremos que elegir, literalmente, entre hundirnos o nadar”, asegura Anton Cartwright, del Centro Africano de Ciudades, en alusión a Ciudad del Cabo (Sudáfrica), que proyecta construir infraestructuras para protegerse de la subida del nivel del mar.

*Con información de la AFP.