El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, informó que este jueves mantuvo conversaciones telefónicas por separado con sus pares de México y Colombia, con quienes compartió su “preocupación” por Venezuela tras los bombardeos de Estados Unidos.
El líder izquierdista habló también por teléfono con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, sobre los ataques que condujeron el sábado a la captura del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro.
Lula y la mexicana Claudia Sheinbaum repudiaron el uso de la fuerza, expresó el gobernante brasileño en redes sociales.

“Enfatizamos el interés en seguir cooperando con Venezuela en favor de la paz” y “el diálogo”, manifestó en un mensaje.
En tanto, Lula y su par Colombiano, Gustavo Petro, celebraron la liberación de detenidos por razones políticas en Venezuela, venezolanos y extranjeros, anunciada este jueves por la presidenta interina de ese país, Delcy Rodríguez, indicó el jefe de Estado brasileño.
Expresaron “gran preocupación” por los ataques estadounidenses, que denunciaron como “un precedente extremamente peligroso para la paz y seguridad regional”, agregó.
Ambos mostraron disposición a cooperar en la resolución de la crisis “por medios pacíficos”, prosiguió.

Al anunciar las excarcelaciones, el presidente del parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria encargada, no precisó cuántas personas ni quiénes quedan en libertad, pero agradeció gestiones de los gobiernos de España, Brasil y Catar.

Brasil venía insistiendo ante las autoridades venezolanas sobre la necesidad de excarcelar personas detenidas por motivos políticos para reducir tensiones internas y mejorar sus relaciones con los países vecinos, dijeron a la AFP dos fuentes del gobierno brasileño.
Esos llamados se intensificaron luego de que Maduro fuera declarado vencedor de las elecciones presidenciales de 2024, denunciadas como un fraude por la oposición y que no fueron reconocidas por gran parte de la comunidad internacional.

Brasil “nunca” dejó de “presentarse como un interlocutor dispuesto al diálogo, sin renunciar a la defensa de los derechos humanos, la convivencia pacífica y la estabilidad regional”, dijo una de las fuentes.
El gobierno brasileño envió 40 toneladas de insumos y medicamentos a Venezuela para repostar un centro de abastecimiento alcanzado por los bombardeos del sábado, según una nota de la presidencia.

Lula indicó que en el contacto con Carney los dos condenaron el uso de la fuerza “sin amparo de la Carta de las Naciones Unidas” y coincidieron en plantear “una reforma de las instituciones de gobernanza global”.
Carney aceptó una invitación para visitar Brasil en abril, dijo el presidente brasileño. Lula también hizo una invitación a Sheinbaum, en una fecha por acordar.
Con información de AFP.










