El próximo martes, 3 de febrero, el presidente de Colombia, Gustavo Petro y el de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrán un esperado encuentro en la Casa Blanca después de un año de retos en materia diplomática entre ambas naciones.
La reunión que tendrá lugar en Washington sugiere una oportunidad para cambiar el rumbo de la relación entre los dos presidentes que se ha visto envuelta en polémica desde la llegada del mandatario estadounidense a la Casa Blanca.
Frank O. Mora, Subsecretario adjunto de Defensa para el Hemisferio Occidental entre 2009 y 2013, ex embajador de Estados Unidos ante la OEA y Doctor en asuntos internacionales, habló con SEMANA sobre el escenario que presenta la esperada reunión entre Trump y Petro en el país norteamericano.

Mora fue uno de los principales enlaces entre el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado, encargado de coordinar la política de seguridad y defensa hacia América Latina y el Caribe y alinear las prioridades diplomáticas de Clinton con las estrategias militares y de cooperación en seguridad.
Lea la entrevista a continuación:
SEMANA: ¿Cómo ve usted las relaciones diplomáticas hoy entre Estados Unidos y Colombia?
Frank Mora: Antes de lo que ha sido una especie de enfrentamiento diplomático entre el presidente Petro y el presidente Trump, las relaciones por décadas, por lo menos dos décadas han sido de suma importancia para los dos países, una relación realmente estratégica.
Yo tuve el honor, cuando estaba en el Pentágono, de verlo de cerca, la relación que teníamos y no solo en temas de defensa sino en muchos otros temas. Se crea, no sé si una ruptura, pero realmente se crea una especie de tensión entre los dos países cuando estos dos líderes populistas que realmente se alimentan de la confrontación, empiezan a atacarse uno al otro y el que sale perdiendo es la relación entre los dos países.
Yo creo que estos intentos de recomponer la relación y de volver a pensar que Estados Unidos y Colombia son unos socios estratégicos, me parece muy, muy importante. Ahora bien, yo no tengo certeza de que en algún momento pueda haber un conflicto hasta en la oficina oval. Yo espero que no, pero estos dos señores son bastante impulsivos, emocionales, como buen populistas que son y realmente espero que aprovechen este momento para recomponer, para volver a empezar a hablar sobre los temas importantes y no entrar en ataques personales que realmente no ayudan a nadie.

SEMANA: ¿Por qué cree que no no ha avanzado bien la relación entre ambos y cuál cree usted que es el camino para mejorarla?
F.M.: Yo creo que fundamentalmente se trata de estas personalidades, estas idiosincrasias de cómo los dos presidentes utilizan los medios sociales para decir disparates, francamente, y que realmente demuestra una falta de seriedad por parte de los dos presidentes. Deben de ser estadistas y deben de ver la relación y los intereses de ambos países y cómo se puede trabajar conjuntamente cómo lo hemos hecho durante décadas.
Yo creo que la reunión en la oficina oval puede ser un cambio importante de volver a recomponer la relación y hablar sobre temas como el tema de seguridad, el tema del crimen organizado, el tema de Venezuela, etc.
A Gustavo Petro le quedan unos meses en el poder y yo creo que es un momento para para volver a establecer lo que era antes la relación estratégica para cuando ocurre la transición, el cambio de gobierno de Colombia, no tenemos que volver de nuevo, no creo que tengamos que hacer eso, pero es importante y yo realmente felicito a los dos presidentes por la voluntad de reunirse y de parar estos ataques absurdos que los vemos en los medios sociales. No tengo certeza de que con estos tipos de individuos algo puede ocurrir en la oficina igual, pero yo espero que no.

SEMANA: Gustavo Petro pidió que Nicolás Maduro sea juzgado en Venezuela por un tribunal venezolano. ¿Cuál es su opinión sobre esa declaración y piensa usted que eso puede seguir perjudicando las relaciones con Estados Unidos?
F.M.: Sí, yo creo que sí, cada vez que hay estos tipos de disparos, diría y repito por ambas partes, esto no ayuda la relación. El presidente Petro puede tener su opinión y me parece muy bien que tenga esa opinión, esa es su opinión, pero eso no va a ir muy lejos. O sea, ya Nicolás Maduro ha sido encausado, está en una cárcel, va a ser procesado, va a haber un juicio, etc. y yo espero que él no plantee eso en la agenda para la conversación. No creo que eso está en la agenda, han habido algunos detalles de la agenda que se va a hablar y ese tema no está no sé si ni siquiera el tema de Venezuela está en la agenda yo creo que van a hablar estrictamente sobre temas bilaterales que me parece muy importante.
Hay que reconocer que el embajador de Colombia en Estados Unidos ha jugado un rol muy importante y tratar de calmar las aguas y de establecer y planificar esta reunión que se va a dar la próxima semana.

SEMANA: ¿Cuál es su predicción para la reunión entre Gustavo Petro y Donald Trump, tomando como ejemplo el impasse del presidente de Ucrania y el mandatario estadounidense en el Salón Oval?
F.M.: Este tipo de reuniones siempre son muy bien planificadas y discutidas, conversadas mucho antes de la reunión. Hay todo un proceso interno dentro de los Estados Unidos, entre la estructura para preparar al presidente y a los principales para la reunión.
Esta administración en la Casa Blanca no funciona de esa manera. El presidente no lee mucho, no se prepara para estas reuniones y eso es lo que me preocupa, que el presidente no tiene un guion él simplemente va a entrar en la conversación un poco improvisado.
Yo me imagino que con el presidente Petro ocurre lo mismo y eso se puede prestar, se puede prestar a una situación como la de Zelensky. Pero yo espero que el secretario Rubio, el embajador de Colombia aquí en Estados Unidos y otros, estén hablando a sus presidentes, insistiendo en la importancia de no tener un altercado emocional en la Casa Blanca porque el país o los países se van a ver perjudicados por eso. Y es por eso que yo no puedo tener certeza de que eso no va a ocurrir.
Yo sigo pensando que esto va a ser una reunión positiva y constructiva porque los dos presidentes entienden que hay temas importantes aquí bilaterales que pueden perjudicar al uno y al otro y tengo por lo menos la esperanza de que va a ser una reunión positiva, pero no puedo descartar una situación como la de Zelenski.

SEMANA: ¿Qué detalles maneja usted sobre los temas que se van a tratar en la reunión y cuáles serían para usted las prioridades más urgentes?
F.M.: Yo creo que en la agenda que se ha discutido de una manera preliminar, que yo sepa, está el tema de seguridad y el tema de narcotráfico, que es una prioridad como todos sabemos del presidente de los Estados Unidos.
Yo creo que el presidente Petro está insistiendo en que el tema de comercio esté en la agenda, me imagino que eso va a estar en la agenda también.
Tengo entendido que el ministro de defensa, Pedro Sánchez, viene con el presidente Petro, además del ministro de Comercio, y eso me indica a mí que estos temas son primordiales para el presidente Petro.
Hay áreas o temas en común, como el tema de seguridad, el narcotráfico, el comercio, donde los dos países tienen interés de conversar y tener una agenda positiva y creo que eso es donde tenemos donde se van a concentrar los temas. Pero del mismo modo, yo creo que el presidente Trump entiende que a presidente de Petro le quedan unos meses en el poder y él quizá lo que quiera hacer o por lo menos lo que el secretario Rubio quiere hacer es empezar a establecer las bases para una relación nueva entre Colombia y Estados Unidos que se puede consolidar con un nuevo gobierno después de las elecciones en Colombia.

SEMANA: ¿Qué recomendación le daría usted al presidente Petro de cara a la reunión con Donald Trump?
F.M.: Que piensen los intereses nacionales de Colombia, que dejemos la ideología y los prejuicios emocionales al lado. Yo le diría lo mismo al presidente Trump: que pensemos con seriedad, con serenidad sobre los temas nacionales y lo que sería lo más importante para el pueblo colombiano y para el pueblo de Estados Unidos. Eso yo lo diría a los dos presidentes. Si se mantienen con esa postura, con ese enfoque, yo creo que realmente la reunión de la próxima semana podría tener un gran éxito.

SEMANA: ¿Usted cree que lo que impulsó la llamada y el encuentro entre Donald Trump y Gustavo Petro fueron las fuertes sospechas de que EE.UU. podría realizar un ataque dentro del territorio colombiano contra los grupos irregulares?
F.M.: Yo creo que sí, yo creo que el que realmente empujó mucho fue el embajador García Peña, que lo importante y es lo que deben hacer los embajadores es evitar el escalar una crisis entre los dos países y creo que el embajador, me imagino que el departamento de Estado vieron la necesidad de calmar los ánimos y calmar las aguas antes que esto podría producir realmente algo muy, muy serio y hay que felicitar a aquellos que orquestaron esta reunión como el embajador y otros y creo que esto ya nadie está hablando de un bombardeo y Colombia o rumores de ese tipo, aunque yo no creo que fueron serios esos rumores, pero yo sé que se estaban hablando.
Yo creo que esa posibilidad ya no se va a dar gracias a la reunión que se va a dar la próxima semana. Claro, eso depende de cómo sean los resultados de esa reunión, pero creo que con esta reunión la posibilidad de eso que antes era no era muy alto, yo creo que es mínima.
SEMANA: ¿Cree usted que otro de los resultados positivos de la reunión podría ser la de quitar a Gustavo Petro y su familia de la lista Clinton?
F.M.: Yo creo que eso es, aunque no creo que van a conversar sobre eso, por lo menos entre los dos presidentes detrás de eso, o sea, detrás de los presidentes a niveles de secretario, de embajadores, yo creo que esas conversaciones van a seguir y me imagino que sí, que eso sería uno de los objetivos de la reunión, aunque realmente dudo mucho que va a entrar en la agenda entre los dos presidentes cuando se sienten a conversar.

SEMANA: ¿Qué se espera de la participación de Gustavo Petro en la reunión del Consejo Permanente de la OEA en Washington?
F.M.: Cuando fui embajador ante la OEA, una vez visitó el Petro y simplemente hay una reunión del Consejo Permanente donde el presidente, los que visitan y hablan ante la OEA, da un discurso ante los Consejos Permanentes, los representantes de los diferentes gobiernos, él va a dar su discurso y ahí termina la cosa.
Yo creo que no va a haber una reacción positiva ni negativa a un discurso del presidente Petro, no va a haber una reunión del Consejo, no se va a tomar decisiones, es más protocolar que cualquier otra cosa, lo que se va a hacer en la OEA la próxima semana cuando vaya el presidente Petro, lo que la gente va a estar esperando con ansiedad ver con lo que ocurre en la reunión entre los dos presidentes.
