El papa León XIV pasó una noche tranquila en el hospital Gemelli de Roma, donde permanece hospitalizado este miércoles al día siguiente de someterse a una operación en la que se le extirpó un tumor canceroso del pulmón derecho.

Los médicos están realizando más pruebas para determinar si el cáncer del pontífice, de 71 años, pudiera haberse diseminado.
“El papa pasó una noche tranquila”, indicó este miércoles el Vaticano, sin dar más detalles.
A pocas semanas del viaje previsto del 6 al 17 de noviembre por Argentina, Uruguay y Perú, los cirujanos operaron al santo padre el martes en el policlínico romano para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho.

La operación “confirmó el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar, tal como lo sugerían los exámenes preoperatorios”, precisó la Santa Sede.
Según la experta Juanita Mora, portavoz de la American Lung Association consultada por la AFP, cuando este tipo de cáncer “se detecta en fases tempranas, entonces tiene un pronóstico muy, muy bueno”.
La experta precisó que todo dependerá del estadio del cáncer detectado y de si se ha diseminado.

Según explicó la doctora, la tasa de supervivencia a cinco años de esta forma de cáncer, cuando el tumor se detecta en un estadio precoz, es del “80 % al 98 %, en particular tras una extirpación quirúrgica”.
Los médicos “determinarán si [el papa] necesita quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia”, agregó.

León XIV se encuentra en una habitación del décimo piso del edificio junto a una suite papal con capilla privada, que actualmente se encuentra en proceso de renovación.
El Vaticano había indicado antes de la cirugía que el pontífice debía permanecer una semana hospitalizado, aunque por el momento se desconoce si tendrá que guardar un período de convalecencia más prolongado.
El primer papa estadounidense había ingresado el martes pasado el mediodía.
Se trata de la primera alerta de salud para el pontífice, quien es conocido por su afición al deporte y gozaba de una excelente forma física desde su elección al frente de la Iglesia católica el 8 de mayo de 2025.

La impactante noticia de su enfermedad, apenas un año después de su elección, ha sacudido a la Iglesia católica, según los vaticanistas.
“El papado ha entrado en una nueva etapa, marcada por un grado considerable de incertidumbre”, señaló el diario italiano La Repubblica.
