El papa León XIV hizo este domingo 9 de agosto un llamado a detener la violencia en Ucrania, Rusia y Sudán y pidió abrir espacio a la diplomacia y al diálogo para buscar una salida a los conflictos. El mensaje se produjo al término del rezo del Ángelus ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
El sumo pontífice pidió la apertura de corredores humanitarios para los civiles en Sudán, país sumido en un conflicto que desde 2023 ha causado decenas de miles de muertos y ha desplazado a millones. Declaró seguir “con preocupación la situación trágica en Sudán, especialmente en la ciudad de El Obeid”, la mayor de la región de Kordofán del Sur, objeto de intensos ataques con drones en las últimas semanas.

La ONU emitió una “alerta roja” ante la magnitud de la “catástrofe” que se está desarrollando allí. El conflicto entre el ejército y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) estalló en abril de 2023 y desde entonces ha causado decenas de miles de muertos.
Siguen llegando noticias dolorosas sobre personas inocentes asesinadas y heridas en Ucrania y en Rusia. Los episodios trágicos se suceden, es más, se multiplican, causando cada vez más víctimas civiles, entre ellas también niños. Me solidarizo con las familias de las víctimas,…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) August 9, 2026
“Al expresar mi cercanía espiritual con toda la población del país, renuevo mi llamamiento a las autoridades para que garanticen corredores humanitarios para la población civil”, insistió León XIV al término de la oración del Ángelus.
“Al mismo tiempo, exhorto a la comunidad internacional a apoyar los esfuerzos destinados a establecer un alto el fuego inmediato”, añadió.

“Oremos para que el Señor sostenga a quienes sufren, convierta el corazón de quienes siembran la violencia y conceda la paz tan esperada”.
En los últimos meses, los drones han adquirido un protagonismo creciente en el conflicto. Más de 1.000 civiles murieron en este tipo de ataques durante los primeros cinco meses del año, según la ONU, que advirtió en repetidas ocasiones que los avances de las FAR en El Obeid y en el conjunto de la región de Kordofán podrían provocar atrocidades a gran escala.

El conflicto provocó el desplazamiento de millones de personas y desencadenó lo que las Naciones Unidas describen como la crisis de hambre más grave del mundo.
El pontífice también expresó preocupación por el aumento de las víctimas civiles en la guerra entre Rusia y Ucrania. Señaló que los episodios violentos no solo continúan, sino que se multiplican, y manifestó su cercanía con las familias de los muertos, los heridos y quienes padecen las consecuencias del conflicto.
León XIV reiteró su llamado a respetar el derecho internacional humanitario y pidió a ambas partes detener los ataques contra objetivos civiles. “La guerra no hace más que generar más guerra y provoca un enorme sufrimiento”, afirmó. El Papa reclamó un cambio de rumbo para dar paso a la diplomacia y al diálogo.

Antes del Ángelus, el pontífice centró su reflexión en el pasaje del Evangelio de Mateo en el que Jesús camina sobre las aguas para encontrarse con sus discípulos en medio de una tormenta. A partir de ese relato, planteó dos advertencias: no dejarse llevar por el éxito ni caer en la presunción, pero tampoco desesperarse cuando aparecen dificultades.
Según León XIV, los discípulos tuvieron que experimentar su propia fragilidad para reconocer la presencia de Dios y recuperar la calma. El Papa sostuvo que esa enseñanza también aplica a los momentos en los que las personas se sienten impotentes ante los problemas o consideran que, pese a sus esfuerzos, están retrocediendo.

Finalmente, dirigió un mensaje a los jóvenes presentes en la Plaza de San Pedro y los invitó a conocer la vida de Santo Domingo, Edith Stein, San Lorenzo y Santa Clara de Asís como referentes de la fe cristiana.
Con información de AFP
