El régimen venezolano confirmó este viernes, 20 de febrero, que Nicolás Maduro recibió una visita diplomática mientras permanece detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, tras su captura por fuerzas especiales estadounidenses el 3 de enero.
El anuncio fue hecho por Diosdado Cabello, número dos del régimen venezolano y estrecho colaborador de Maduro, pese a que ya se había confirmado esta visita por un documento judicial publicado el miércoles.
“Todos los días hacemos esfuerzos, no hay día en el cual no se haga una diligencia para que nos devuelvan a Nicolás y a Cilia. Todos los días estamos nosotros haciendo diligencias”, dijo Cabello en un acto público, en el estado de Miranda.
En ese sentido, señaló que la visita fue realizada por un funcionario del régimen venezolano y que Maduro tuvo la oportunidad de exponer sus requerimientos durante el encuentro.

“Ya tuvo su primera visita consular, le fue concedida, él ahí habla con un funcionario nuestro de Venezuela y puede manifestarle cualquier cosa porque es una visita autorizada por el derecho internacional”, agregó el funcionario. venezolano.
Anteriormente, documentos judiciales habían demostrado que Maduro y su esposa, Cilia Flores, tuvieron una visita diplomática dentro del centro de detención.

Mediante una carta enviada al juez federal Alvin K. Hellerstein, el fiscal del caso, Jay Clayton, informó sobre la visita y precisó que esta fue acordada “en la comparecencia y lectura de cargos de los acusados el 5 de enero de 2026”.
Por ahora, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, esperan su próxima audiencia judicial, que originalmente estaba programada para el 17 de marzo, pero que la justicia de Estados Unidos decidió aplazar al 26 de marzo para dar más tiempo a la Fiscalía y a la defensa de preparar el proceso.

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York explicó que solicitó aplazar la audiencia porque requería más tiempo para recopilar y organizar las pruebas, permitir que la defensa las examine y definir qué mociones presentará antes del juicio. El juez aceptó la petición “en interés de la justicia”, según consta en el documento.
En su comparecencia inicial ante el tribunal estadounidense, Maduro se declaró “inocente” de los cargos de narcotráfico y aseguró ser un “prisionero de guerra”.

Maduro enfrenta en Estados Unidos acusaciones por conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y cargos relacionados con armas, en el marco de una investigación sobre presuntas redes de narcotráfico.
Recientemente, además, la Fiscalía estadounidense anunció nuevos señalamientos en los que lo acusa de haber vendido pasaportes diplomáticos a narcotraficantes mexicanos, para facilitar operaciones vinculadas al tráfico de drogas.
