El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Brasil “se ha vuelto un poco turbulento” y “un poco peligroso” en el ámbito político tras la condena contra Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por el delito de coacción a la justicia en el marco de la investigación sobre el presunto intento de golpe de Estado.

Las declaraciones fueron realizadas durante la cumbre del G7, celebrada en la ciudad francesa de Évian, donde el mandatario estadounidense cuestionó la actuación de la justicia brasileña y expresó su preocupación por la situación política del país sudamericano.
“Ha sido desagradable. He oído que arrestaron a alguien que se postula para un cargo hoy”, afirmó Trump. Aunque no mencionó directamente a Eduardo Bolsonaro, el contexto de sus declaraciones apuntaba a la condena impuesta por el Tribunal Supremo de Brasil.
Sin embargo, Trump pareció confundir a Eduardo Bolsonaro, quien actualmente reside en Texas, con su hermano Flávio Bolsonaro.

De los hijos del expresidente brasileño, únicamente Flávio, actual senador, tiene previsto competir por la Presidencia de Brasil en las elecciones de 2026.
Además, Trump afirmó que conoció la noticia poco después de reunirse con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la cumbre del G7.

“Acababa de despedirme de él y me enteré de que arrestaron a Bolsonaro Jr.”, declaró. No obstante, el mandatario volvió a confundir la condena judicial con un arresto, ya que Eduardo Bolsonaro fue sentenciado por la justicia brasileña, pero no detenido.
El presidente estadounidense también sostuvo que este tenía posibilidades de fortalecer su carrera política antes de la decisión del Supremo Tribunal Federal.

“Le iba bien en las encuestas y le arrestaron porque hizo declaraciones desde Texas. Tenían algo planeado para arrestarlo. Son bastante duros en política”, expresó Trump, insistiendo en una versión que no coincide con la decisión anunciada por la justicia brasileña.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se produjeron un día después de que el Tribunal Supremo de Brasil concluyera que Eduardo Bolsonaro ejerció presiones contra magistrados y promovió desde Estados Unidos medidas para intentar influir en el proceso judicial que enfrenta su padre por el presunto intento de golpe de Estado.

Según la investigación, esas acciones incluyeron gestiones relacionadas con sanciones internacionales, los aranceles a productos brasileños anunciados el año pasado y la suspensión de visados para integrantes del Supremo Tribunal Federal.
Como resultado del proceso, la justicia brasileña condenó a Eduardo Bolsonaro a cuatro años de prisión en régimen semiabierto, ocho años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y el pago de una multa económica.
*Con información de EuropaPress.
