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Van seis niños muertos por hepatitis aguda grave en Estados Unidos

Expertos explicaron las razones por las que es erróneo afirmar que esta enfermedad esté relacionada con las vacunas contra la covid-19.


En medio de las alarmas encendidas en todo el mundo, derivadas de la aparición de más y más casos de la enfermedad conocida como hepatitis infantil, que ya se ha expandido a varios países en el planeta, las autoridades sanitarias de Estados Unidos confirmaron el pasado fin de semana que, el número de niños que han fallecido por cuenta de dicha patología en su país, ascendió a seis.

Entre tanto, en el mismo reporte, los expertos señalaron que aún existen otros 180 casos que se han vinculado a dicha enfermedad, y que permanecen bajo estricta investigación y vigilancia, mientras avanzan las investigaciones para lograr establecer el origen y las razones de su contagio.

Según han precisado los expertos, de momento, la causa de la enfermedad sigue estando asociada a la presencia del llamado adenovirus 41; no obstante, los especialistas no descartan otras razones, incluso derivadas de los efectos que sobre la población mundial tuvo la expansión del coronavirus, y cómo su infección habría convertido a los niños en personas más susceptibles a este tipo de enfermedades.

Desde el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) se dijo, en declaraciones recogidas por medios internacionales, que las investigaciones se han centrado en lograr la identificación de las razones de contagio; no obstante, han advertido que si bien el brote de la enfermedad se disparó en las últimas semanas, este realmente se habría originado algunas semanas atrás, aun así, la lupa se ha centrado en ellos durante las recientes semanas.

Sobre el comportamiento de la enfermedad en todo el mundo, es importante notar que, hasta el pasado fin de semana, son varios los países que han reportado casos positivos de la enfermedad, siendo, además de Estados Unidos, Reino Unido, uno de los principales nichos con cerca de 200 casos activos bajo la lupa.

Sobre rumores y especulaciones que han surgido en torno a la aparición de la enfermedad, y el peligro que ella representa, los especialistas han advertido que de momento no existen evidencias de que esta se derive o tenga algún tipo de relación con los procesos de vacunación en contra del coronavirus; lo anterior, en tanto, esta enfermedad se ha presentado en niños menores de cinco años; población etaria que no ha sido incluida en el plan de inmunización contra la covid-19.

En ese mismo sentido, también se ha advertido que si bien actualmente hay una lupa puesta sobre los casos de hepatitis, en virtud de la aparición de esta nueva variante de la enfermedad, es importante no desconocer que, en países como estados Unidos, anualmente se registraban entre 1.500 y 2.000 casos de la enfermedad que requerían que los pacientes pediátricos tuvieran que ser hospitalizados. En esos casos, esas personas son niños menores de diez años, y los casos de la enfermedad han estado ligados a las variantes A, B y C.

La complejidad de la hepatitis infantil

Si bien es una enfermedad aún en desarrollo y estudio, los expertos han apuntado a que su origen podría estar asociado con el adenovirus 41, eso, en tanto se ha presentado en varios de los pacientes diagnosticados con la enfermedad; no obstante, precisan que no se trata de la misma variante del virus, señalando que esta es una patología que está en permanente evolución, lo que dificultará aún más su control.

De momento se estima, según los expertos, que la enfermedad pudiese hacer incrementar, en promedio, en 100, los casos de hepatitis que se registran habitualmente en países como Estados Unidos.

Actualmente, hay registro de casos de la enfermedad en 36 de los 52 estados que componen a Estados Unidos.

Las hipótesis derivadas de la covid

Más allá de las hipótesis ya desmentidas por los expertos que vinculan la enfermedad con la vacunación, en tanto los afectados no estuvieron expuestos a ese biológico, si hay otras teorías que vinculan a la enfermedad directamente con la covid, afirmando que el brote podría derivarse del estancamiento que habían tenido las cifras durante la época de pandemia, gracias a que con ellos se había reducido la exposición de los menores, con lo que también pudo derivar en que los sistemas inmunes fueren más susceptibles.

Frente a las labores preventivas, los expertos abogan porque se debe seguir extremando los cuidados, referidos a las medidas de bioseguridad, señalando los canales de contacto cercano a la expansión de virus.

En ese sentido, es necesario proteger las vías respiratorias, y la desinfección de las superficies; situación complementada con el cuidado personal a través del lavado de manos, taparse la boca y nariz para estornudar o toser, y evitar contactos con ojos, nariz y boca de otras personas.