El gobierno venezolano liderado por la presidenta interina Delcy Rodríguez informó este jueves que la demanda eléctrica nacional alcanzó los 15.579 megavatios, la cifra más alta registrada en los últimos nueve años, atribuida a las altas temperaturas y al crecimiento económico, según registró el gobierno del vecino país.
El pico, anunciado por la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios, obliga al gobierno a activar maniobras de contingencia y revela al mismo tiempo la fragilidad de un sistema eléctrico que acumula décadas de deterioro durante el régimen chavista, primero con Hugo Chávez y luego con Nicolás Maduro, derrocado en enero de 2023.

Ante el incremento del consumo, equipos técnicos se mantienen desplegados realizando maniobras de estabilización y protección para garantizar el equilibrio del servicio. El gobierno también hizo un llamado al sector privado que dispone de fuentes propias de generación a hacer un uso responsable de las mismas, ante las altas temperaturas pronosticadas para los próximos días.

En paralelo, reiteró la prohibición absoluta de la minería digital en todo el territorio nacional y anunció la activación de un plan de supervisión para hacer cumplir esa disposición, identificando la criptominería como uno de los factores que presionan la red.
El gobierno anunció que a partir de este viernes iniciará una convocatoria nacional con todos los sectores, privado, industrial, académico y científico, para presentar el Plan de Recuperación y Transformación del Sistema Eléctrico Nacional, conocido como PRTSEN. El plan busca fortalecer a mediano y largo plazo la capacidad de generación del país.
El comunicado oficial reconoce implícitamente que el sistema no tiene capacidad holgada para absorber picos de demanda de esta magnitud. Según una encuesta de Fedecámaras, el 69% de las empresas venezolanas reportó haber sido afectado por cortes eléctricos durante el segundo trimestre de 2025.

El propio comunicado señala que las sanciones internacionales “han golpeado al Sistema Eléctrico Nacional, coadyuvando a las dificultades en su recuperación plena”, aunque analistas independientes atribuyen el deterioro principalmente a décadas de subinversión, corrupción y falta de mantenimiento.
El récord de demanda llega en un momento en que el gobierno de Delcy Rodríguez busca proyectar estabilidad económica ante inversores internacionales y preparar el terreno para las elecciones presidenciales que Estados Unidos impulsa para el próximo año.
Un sistema eléctrico confiable es condición indispensable para atraer la inversión extranjera que Washington y Caracas han prometido, incluyendo los 100.000 millones de dólares que Trump ha instado a las petroleras estadounidenses y europeas a comprometer en Venezuela.
