La particular escultura de nieve que estaba en una de las aceras de Brooklyn llamó la atención, aunque por un corto tiempo, pues el clima solo le permitió estar unas horas como un atractivo turístico que cautivó a las personas que se acercaron para admirarla.
Esta escultura fue realizada por el artista bielorruso Henrik Lojka y muestra una figura similar a la de un rey. Según informa el medio de comunicación Infobae, esta figura representa al rey lituano Mindaugas.
A snow pile that was shaped into a massive “Snow King” sculpture on a Brooklyn sidewalk has become quite the attraction! Folks have been going out of their way since yesterday to see the sculpture outside of the House of the Lord Pentecostal Church in Boerum Hill. The sculpture,… pic.twitter.com/c5KdGXTCEe
— James Tate (@JamesTate121) December 30, 2025
Los comentarios de los transeúntes demuestran el impacto que tuvo esta obra de arte entre aquellos que de manera efímera pudieron apreciarla.
“Es muy creativa, parece Poseidón. No sé cuánto tiempo lleva hacer algo así, pero es un trabajo impresionante”, afirmó Gautier Ithorotz, un turista de París que se encontraba admirando la escultura.
Los visitantes tomaban fotografías y se mostraban sorprendidos por la creación del artista, a quien le tomó cerca de tres horas hacer esta escultura en las inmediaciones de la Iglesia Pentecostal House of the Lord en Atlantic Avenue, según información de New York Post.
De acuerdo con lo mencionado por Nicholas Ferrell, él pudo ver gente admirando la obra el 28 de diciembre en las horas de la tarde, dice que el día 29 ya la escultura había perdido todo su esplendor y se asemejaba cada vez más a un simple montículo de nieve, debido a la temperatura que ese día se presentó.
De acuerdo con lo presentado por de New York Post, Lojka anteriormente había creado esculturas de personajes relevantes de la historia bielorrusa con arena.
“Hay un enorme problema en Bielorrusia: la gente olvida sus raíces porque estamos perdiendo el poder de tener nuestro idioma”, mencionó el creador de la escultura.
Esto, aparte de ser algo curioso para los que se mostraron asombrados por la creación, también genera un debate en torno a la materialidad de las obras de arte.
Hace algunos años una obra de Banksy, tras ser subastada en una cifra cercana a 1,4 millones de dólares, se autodestruye momentos después de que el martillo cerrara las pujas.
Se generan unas nuevas discusiones relacionadas con la tensión o equivalencia de valor entre el corpus mecánico de la obra (soporte físico o digital, como puede ser el lienzo, papel, madera, etc.) y el corpus místico (la creación intelectual que trasciende al objeto original y puede subsistir en múltiples soportes, bien sea mediante una impresión, fotografía o cualquier otra forma en que la obra pueda ser fijada).

Tradicionalmente, el corpus místico y el mecánico se consideraban indisociables (su importancia era directamente proporcional); sin embargo, las nuevas tecnologías han disociado ambos conceptos, permitiendo de esa manera una autonomía entre la idea y su soporte físico.










