El gobernador Ron DeSantis acaba de dar un paso que, hasta hace poco, parecía sacado de la ciencia ficción: financiar infraestructura pública para taxis voladores.
La decisión, respaldada por una nueva ley estatal, pone a Florida en la carrera por liderar la llamada movilidad aérea avanzada en Estados Unidos.

¿Cómo funcionarán los vertipuertos y qué impacto tendrán en el transporte urbano?
La iniciativa gira en torno a la construcción de “vertipuertos”, que son plataformas especiales donde estas aeronaves eléctricas pueden despegar, aterrizar y recargar baterías.
La norma permite que el estado, a través del Departamento de Transporte de Florida (FDOT), financie hasta el 100 % del costo de estos espacios si no hay recursos federales disponibles.
La otra opción es financiar hasta el 80 % del componente no federal, si Washington participa.
En la práctica, convierte al Estado en socio clave de una industria emergente que todavía está en fase experimental.
Según la legislación (HB 1093), aprobada de forma unánime, también se habilitan esquemas de alianzas público-privadas para acelerar la instalación de esta infraestructura en aeropuertos y ciudades estratégicas.
Los taxis voladores, conocidos técnicamente como eVTOL (vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical), funcionan con baterías y no requieren pistas tradicionales.
Se parecen a una mezcla entre dron y helicóptero, y están diseñados para trayectos cortos, generalmente menores a 160 kilómetros .
En pruebas y prototipos presentados en Florida, estos aparatos prometen velocidades cercanas a los 240 km/h y vuelos a baja altitud, entre 300 y 1.500 metros.
La apuesta es clara: reducir los tiempos de desplazamiento en zonas congestionadas como el sur del estado, donde los trayectos por carretera pueden duplicar o triplicar su duración.
El propio gobierno estatal ha planteado este sistema como una alternativa para descongestionar el tráfico y mejorar la conectividad regional.
“Estamos en la antesala de una nueva era de la aviación”, dijo uno de los funcionarios involucrados en el desarrollo del proyecto, al destacar el potencial de estos servicios para pasajeros, carga e incluso emergencias médicas.

Florida quiere ser el líder de la industria
El impulso de DeSantis no surge en el vacío. Florida ya participa en un programa piloto federal para probar este tipo de movilidad aérea, lo que le permite coordinar pruebas reales con empresas privadas y agencias regulatorias .
Además, el estado busca atraer inversión tecnológica y posicionarse como un hub de innovación.
La decisión de financiar vertipuertos se interpreta como una señal clara al mercado, pues Florida quiere ser uno de los primeros territorios donde los taxis aéreos operen de forma comercial.
El interés del gobernador también creció tras observar prototipos en el Salón Aeronáutico de París, un evento clave de la industria.
Este hecho terminó de inclinar la balanza hacia el respaldo institucional a esta tecnología.

Con financiación pública directa para infraestructura clave, Florida está apostando a que los taxis voladores dejen de ser una curiosidad tecnológica y se conviertan en un nuevo sistema de transporte cotidiano.
Y si el plan funciona, el modelo podría replicarse en otras regiones de Estados Unidos en los próximos años.
