El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos confirmó que agentes de ICE participarán en los operativos de seguridad alrededor del Super Bowl en el Levi’s Stadium, en California.
La agencia calificó esta medida como un procedimiento estándar para eventos de gran magnitud.
Las declaraciones, difundidas por Fox News, han reavivado el debate sobre el papel de las agencias migratorias en eventos públicos de gran escala.

Seguridad nacional y coordinación de inteligencia en un evento catalogado como de interés nacional
Asuntos Públicos del DHS, dijo a TMZ Sports que la presencia de ICE forma parte de un esfuerzo coordinado con socios federales y locales para garantizar que el evento “sea seguro para todos los involucrados, como lo hacemos con cada evento deportivo importante, incluida la Copa del Mundo”.
Según McLaughlin Yoho, la misión de la agencia “no ha cambiado”, subrayando que la supervisión de la seguridad migratoria se integra a los protocolos habituales de protección en eventos de magnitud global.
La cobertura del DHS llega en un contexto donde la seguridad del Super Bowl se planifica meses antes, bajo la designación de National Special Security Event por parte del gobierno federal.
Esto implica la participación de múltiples agencias para gestionar amenazas potenciales, desde terrorismo hasta ciberseguridad.
No obstante, la decisión de enfatizar la presencia de agentes de ICE alrededor del Levi’s Stadium ha generado discusión pública más allá del ámbito deportivo.
Corey Lewandowski, asesor del DHS, enfatizó que ya había enfatizado que las operaciones de la agencia no se suspenderían por motivos de agenda o por la magnitud del evento, calificándolas como un mandato presidencial de continuar la aplicación estricta de las leyes migratorias en todo el país.

ICE como apoyo operativo en eventos masivos: ¿qué implica su presencia en el Super Bowl?
Organizaciones comunitarias y defensores de derechos civiles han expresado preocupación por la implicación de ICE en un evento cultural multitudinario, advirtiendo que podría disuadir la participación de residentes y turistas inmigrantes, incluso si están dentro de los marcos legales.
El DHS, por su parte, ha insistido en que los aficionados que se encuentran legalmente en el país y que no violan otras leyes no tienen motivos para preocuparse por la presencia del ICE en las inmediaciones del estadio.
El NFL Super Bowl sigue siendo una plataforma de entretenimiento global y un imán para audiencias diversas.
Sin embargo, la confirmación de la participación de agentes del ICE en la seguridad del evento refleja cómo las políticas migratorias de Estados Unidos se entrelazan con la respuesta de seguridad interna en grandes concentraciones.

En un país marcado por tensiones políticas sobre la migración, esta decisión del DHS probablemente seguirá generando debate en las próximas semanas, conforme se acerque el evento más visto en la temporada del fútbol americano.
