Los migrantes en Estados Unidos recibieron este viernes un nuevo ‘golpe’ por parte del Gobierno Trump. Medios norteamericanos anuncian el cierre definitivo de OIDO, una decisión que afecta a todos los inmigrantes que permanecen en el país norteamericano; ahora quedaron aún más solos contra los abusos de las agencias migratorias.

El Departamento de Seguridad de EE. UU. (DHS, por sus siglas en inglés) decidió el cierre de la oficina estatal que tenía un rol clave en el sistema migratorio del país norteamericano: defender a los inmigrantes en el país.
Un correo electrónico interno en el Estado norteamericano anunciaría el cierre, luego de que la dependencia comenzó a retirar su señalización pública y a desactivar sus canales informativos, según HuffPost. Los demás medios lo confirman al evidenciar la eliminación del sitio web de la entidad, que era donde se solicitaba su atención.
El OIDO
Se trata de la Oficina del Defensor del Pueblo para la Detención de Inmigrantes, que se encargaba de defender a los migrantes que eran víctimas de abusos policiales en los centros de detención estadounidenses.
La entidad investigaba quejas relacionadas con:
- Maltrato a migrantes
- Uso excesivo de la fuerza
- Negación de atención médica
- Condiciones inhumanas en centros de detención
- Discriminación racial o religiosa
- Violaciones a derechos civiles.

Miles de denuncias eran recibidas anualmente por la entidad y, en algunas ocasiones, lograban que estos casos fueran visibilizados y, con ellos, lograran procesos legales en contra de los agentes autoritarios. Además, se encargaban de vigilar las entidades del DHS y emitir sugerencias en el marco del respeto de los derechos humanos.
La desaparición de la oficina podría reducir los mecanismos de vigilancia sobre ICE y otras agencias migratorias. Por ende, se encienden las alertas en el país norteamericano, que ha sido foco de enfrentamientos entre oficiales y extranjeros.
La principal preocupación es que muchas personas detenidas dependen de este tipo de organismos para reportar:
- Agresiones físicas
- Presuntas negligencias médicas
- Aislamientos prolongados
- Falta de acceso a abogados
- Problemas sanitarios dentro de centros migratorios
Ahora, no quedarían alternativas sistemáticas para reportar este tipo de abusos. Defensores de derechos civiles consideran que eliminar la oficina podría dificultar la supervisión independiente sobre las operaciones migratorias en Estados Unidos.

¿Por qué tomó esta decisión el DHS?
El correo interno mencionado previamente mencionaría que el DHS justificó la decisión argumentando una reorganización administrativa y operativa dentro de la entidad. Sin embargo, hasta el momento, no han hecho un pronunciamiento oficial.
La Oficina de Derechos Civiles y Libertades Civiles fue creada después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 como un mecanismo interno de control y supervisión dentro del poderoso aparato de seguridad estadounidense.
Su objetivo era evitar abusos relacionados con políticas de seguridad nacional, inmigración y control fronterizo. Con el paso de los años, la oficina se convirtió en uno de los principales canales para denunciar presuntas violaciones de derechos dentro del sistema migratorio federal.
La desaparición de esta oficina genera temor entre activistas y organizaciones que monitorean la situación migratoria en Estados Unidos, especialmente ahora que el Mundial de fútbol se jugará en este país, y advierten que puede ser una oportunidad para capturar extranjeros que permanecen irregularmente en Norteamérica.

