El Servicio de Impuestos Internos (IRS) emitió una guía formal para implementar una deducción fiscal dirigida a millones de conductores estadounidenses, en medio de la próxima temporada de declaración de impuestos.
La medida, parte de la legislación conocida como One Big Beautiful Bill Act, busca incentivar la compra de autos ensamblados en Estados Unidos y ofrecer reembolsos fiscales más altos a los contribuyentes elegibles.

Detalles de la deducción y límites de elegibilidad
La deducción, conocida como No Tax on Car Loan Interest, permite a los contribuyentes deducir hasta 10.000 dólares anuales de los intereses pagados en préstamos, para la compra de vehículos nuevos ensamblados en Estados Unidos.
Solo aplican préstamos adquiridos después del 31 de diciembre de 2024, y los vehículos deben ser para uso personal.
Esta deducción se puede reclamar independientemente de si el contribuyente detalla sus deducciones o utiliza la deducción estándar, simplificando el proceso para muchos contribuyentes, de acuerdo a lo que se explica en un artículo de Newswek.
El presidente Donald Trump celebró la medida y destacó que quienes compren autos hechos en EE. UU. y los financien podrán deducir los intereses del préstamo en sus impuestos.
“Es un cambio de juego para la industria automotriz”, aseguró, subrayando el impacto positivo que esta deducción podría tener en el sector y en los consumidores.
🇺🇸 | Trump dice que quienes compren autos hechos en EE.UU. y los financien, pueden deducir los intereses del préstamo en sus impuestos: “Es un cambio de juego para la industria automotriz”. pic.twitter.com/hdt6CvNQJb
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 15, 2025
Impacto esperado en contribuyentes y la industria
Con esta deducción, se espera un aumento en los reembolsos promedio y un impulso para la industria automotriz nacional, que ha enfrentado desafíos por la inflación y la disminución de ventas en años recientes, según informa Newsweek.
Preparadores de impuestos y grupos de consumidores analizan los detalles para maximizar los beneficios de los contribuyentes elegibles y garantizar que cumplan con los requisitos del IRS.
Expertos fiscales advierten que quienes compren autos usados o no cumplan con los criterios del préstamo podrían quedar fuera de los beneficios, lo que limita parcialmente el alcance de la medida.

El IRS también abrió un período de comentarios hasta el 2 de febrero de 2026, buscando perfeccionar la aplicación de esta deducción.
Por otra parte, la medida también busca incentivar la economía interna, fomentando que más estadounidenses compren vehículos ensamblados en el país y apoyando a los fabricantes locales.
Analistas destacan que, además del beneficio fiscal directo para los conductores, esta deducción podría generar un efecto multiplicador en ventas y producción, consolidando la industria automotriz estadounidense frente a la competencia extranjera y promoviendo empleo en plantas de ensamblaje.
