El Departamento de Vehículos Motorizados de Texas (TxDMV) ha implementado una nueva política que transforma el proceso de registrar un automóvil en el estado más poblado del sur de Estados Unidos.

A partir de este mes, ningún vehículo podrá obtener matrícula si su propietario no acredita determinados documentos de identidad exigidos por la autoridad estatal.
Esta medida, en la práctica, ha sido descrita como una prohibición automática del registro para quienes no puedan cumplir con estos requisitos básicos.
Las oficinas del TxDMV comenzaron a aplicar esta normativa tras una decisión de su junta directiva, que responde en buena medida a presiones políticas en torno al control migratorio y la seguridad en los trámites vehiculares.
Oficialmente, la intención declarada es evitar fraudes en la compra y registro de automóviles.
De esta forma, se garantiza que solo personas con identidad verificable puedan acceder a estos servicios públicos.

Bajo estas disposiciones, ya no es suficiente presentar cualquier tipo de identificación con foto.
Quienes deseen registrar un coche por primera vez deben mostrar una licencia de conducir o una identificación estatal compatible con el estándar REAL ID, un pasaporte vigente de EE. UU. o un documento emitido por el Departamento de Seguridad Pública que cumpla con requisitos federales.
Para residentes extranjeros, la combinación de un pasaporte válido con una visa o tarjeta de residente permanente se ha convertido en condición indispensable.
Este endurecimiento impacta de forma considerable a miles de personas en Texas, entre las que se encuentran comunidades de inmigrantes que previamente dependían de documentos menos estrictos para completar estos trámites.
Organizaciones y activistas han alertado que la medida puede dejar fuera del sistema legal a conductores sin estatus migratorio regular, impidiéndoles registrar vehículos que ya poseen o acaban de comprar, y en algunos casos incluso bloquear la renovación de registros existentes.
El propio calendario de aplicación sugiere que, si bien la regla ya afecta a nuevos registros desde marzo de 2026, a partir de 2027 la obligatoriedad de estos documentos se extenderá también a todas las renovaciones de matriculación, ampliando su alcance a una mayor proporción de conductores en el estado.
Las reacciones han sido diversas. Hay quienes celebran la medida como un paso firme para reforzar la legalidad y la seguridad, mientras que otros denuncian discriminación y efectos negativos en la movilidad cotidiana de familias enteras.
