En medio de las preocupantes cifras de violencia contra los líderes sociales en Colombia, la Fiscalía General de la Nación informó sobre la judicialización de un presunto integrante del Clan del Golfo señalado de participar en el asesinato del líder social José Isidro Cuesta Rivas, ocurrido el 29 de marzo de 2020 en Carmen del Darién, Chocó.

De acuerdo con el ente acusador, un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra José Elías Cortés Velásquez, quien sería integrante de la estructura criminal Carlos Vásquez del Clan del Golfo y habría ejercido como comandante de punto desde 2020.
Según la investigación, el procesado habría citado a la víctima mediante engaños hasta un sector conocido como La Y del Vergel, en la vereda Uradá, donde presuntamente fue sometida y posteriormente atacada con arma de fuego, causándole la muerte.
La Fiscalía indicó que Cortés Velásquez fue capturado durante un operativo de registro y allanamiento en un inmueble de la vereda La Borojera, zona rural de Nuevo Belén de Bajirá (Chocó). Durante el procedimiento, las autoridades incautaron dos armas de fuego, 21 cartuchos y un proveedor.
Por estos hechos, el hombre fue imputado por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Asimismo, la Fiscalía recordó que previamente había sido declarado persona ausente e imputado por el homicidio agravado del líder social, además de los delitos de concierto para delinquir y fabricación, tráfico, porte o tenencia agravada de armas de fuego.

La judicialización se conoce en un contexto de persistente violencia contra el liderazgo social en el país. Entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2026, la Defensoría del Pueblo confirmó el asesinato de 67 líderes y lideresas sociales, además de documentar 58 masacres que dejaron 238 víctimas.
A ese panorama se suman los reportes de Indepaz, que al cierre de junio registraban nueve nuevos homicidios de líderes sociales y el asesinato de un firmante del Acuerdo de Paz en Caquetá, cifras que mantienen encendidas las alertas sobre las condiciones de seguridad en varias regiones del país y los riesgos que enfrentan quienes ejercen liderazgo social y comunitario.
