El presidente Abelardo De La Espriella se dirigió a los colombianos en la noche de este lunes, 17 de agosto, en su primera alocución presidencial después de asumir el poder y en medio de la emergencia provocada por el devastador terremoto que golpeó al país el pasado 10 de agosto.

El mandatario inició su intervención reconociendo que sus primeros días al frente a la nación han estado marcados por una de las tragedias más graves que ha enfrentado Colombia.
“Compatriotas, buenas noches. Con el corazón apretado, pero con el alma firme. El pasado 10 de agosto, en mi primer día como presidente al frente de la nación, un devastador terremoto sacudió nuestra patria. La tierra tembló, pero Colombia no se quebró”, afirmó De la Espriella.
El jefe de Estado dedicó buena parte de su mensaje a las personas que perdieron la vida y a sus familias. En medio de su intervención, encomendó a Dios a quienes murieron como consecuencia de la tragedia.
“Encomiendo a Dios en mis oraciones constantes las almas de los cientos de compatriotas que han perdido la vida. Que la infinita misericordia del Señor los reciba en su seno y sostenga con consuelo y fortaleza a las familias que hoy padecen el dolor de su ausencia”, manifestó.

“La nación no los abandonará”
De la Espriella aseguró que no existen palabras suficientes para aliviar el dolor de quienes perdieron a sus seres queridos y mencionó especialmente a quienes hoy enfrentan la ausencia de padres, madres, hijos, parejas, hermanos y amigos.
“A todos los dolientes de las víctimas les reitero mi solidaridad personal, la cercanía de todo el Gobierno nacional y el abrazo de una nación que no los abandonará”, sostuvo.
El presidente también se refirió a las personas que resultaron heridas, a quienes todavía buscan a familiares desaparecidos y a las miles de familias que perdieron sus viviendas o buena parte de lo construido durante años.
“Pienso y me ocupo directamente las 24 horas del día de los miles de heridos. Me ocupo de aquellos que buscan a un familiar desaparecido. Estoy pensando todo el tiempo en las decenas de miles de familias que perdieron su vivienda y de aquellos que contemplan la pérdida del trabajo de toda una vida”, aseguró.

“La patria está de luto, pero también está de pie”
En uno de los momentos centrales de su primera alocución, De la Espriella sostuvo que, pese a la dimensión de la tragedia, Colombia continúa respondiendo a la emergencia.
“La patria está de luto, queridos compatriotas, pero la patria también está de pie, trabajando y rugiendo”, expresó el mandatario.
Finalmente, el presidente pidió dedicar un minuto de silencio y oración a las víctimas del terremoto, en un mensaje marcado por el duelo nacional y por su compromiso de mantenerse directamente al frente de la respuesta del Gobierno.
“A ellos, a las víctimas, dediquemos un minuto de silencio y oración”, concluyó en este aparte de su intervención.
