La Policía Nacional presentó un balance de los diez años de existencia de la Unidad para la Edificación de la Paz (UNIPEP), la cual fue conformada tras la firma del Acuerdo de Paz en 2016.

Durante estos diez años, esta Unidad ha “liderado el diseño, la coordinación y el despliegue” de las acciones institucionales para la implementación del mencionado Acuerdo. Además, ha fortalecido la seguridad en las zonas de reincorporación y ha realizado la verificación de los ceses al fuego y la dejación de armas por parte de los firmantes.
Estas acciones han llevado a la custodia y extracción de 8.122 armas y material de guerra, “representadas en 69 toneladas de armamento entregado por las extintas Farc”.
Igualmente, se han adelantado procesos de memoria y reparación de los policías víctimas del conflicto armado interno. Las cifras oficiales indican que 101.785 integrantes de la institución han sido avalados.
“Este enfoque del servicio de policía ha permitido fortalecer la confianza institucional en las regiones históricamente más afectadas por el conflicto armado, ya que trasciende la atención de los fenómenos delictivos”, señala el balance.
Esto, con el fin de “enfocarse en acciones preventivas que contribuyan a la seguridad humana, la transformación comunitaria y la reducción de la violencia, desde un enfoque de derechos humanos, género y atención diferenciada para proteger a las poblaciones vulnerables”.

Esta Unidad ha sido “interlocutora con los países y organismos de cooperación para el desarrollo de programas e iniciativas de reconstrucción del tejido social en los municipios” en los que se desarrollan los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y en las “zonas más afectadas por la violencia”.
Finalmente, para la construcción de la memoria histórica, se han construido cinco monumentos, publicado 21 libros y realizado cinco documentales y otros productos audiovisuales que “reflejan el compromiso con la verdad y la reparación”.
