Uno de los golpes más recientes que propinó la Policía, a través del Gaula contra el Tren de Aragua, fue la captura de alias Cucaracho, quien, según la autoridad, sería una de las manos derechas de alias Niño Guerrero, máximo líder de la organización criminal.

El Gaula de la Policía reveló detalles a SEMANA sobre los movimientos de este sujeto en Colombia. De acuerdo con la autoridad, había llegado al país hace dos años, se movía con una identidad falsa y se presentaba como ganadero.
Sin embargo, la investigación arrojó que vivía de los crímenes que su estructura cometía en Venezuela, donde generaban secuestros exprés y con ese dinero se sostenía en Colombia.
Un investigador del Gaula reveló que en Venezuela los hombres de Cucaracho secuestraban personas que vendían inmuebles y, para dejarlos en libertad, exigían sumas de dinero, que luego le eran enviadas a este cabecilla.

De acuerdo con el investigador, Cucaracho tenía como misión expandir el Tren de Aragua en Colombia, orden dada por alias Niño Guerrero.
“Cucaracho era una persona muy cautelosa, sigilosa, lo que dificultó su ubicación. Desde el mes de agosto estábamos con su ubicación en el sector del Caribe, no salía casi de sus sectores, vivía en apartamentos exclusivos, no pedía domicilios, se cuidaba mucho, hacía mercados grandes para no salir de su vivienda”, dijo el investigador.

Para llegar a alias Cucaracho, explicó el investigador, se logró el operativo tras la información que entregó una fuente humana, lo que permitió su ubicación exacta.
Por su parte, desde el Gaula indicaron que “con la captura de alias Cucaracho, cabecilla internacional del Tren de Aragua, le asestamos un golpe estratégico al crimen transnacional. Este delincuente coordinaba rutas de narcotráfico hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa, además de dinamizar extorsiones, secuestros y lavado de activos en la región Caribe. Este resultado, logrado en articulación con la Fiscalía General de la Nación y agencias internacionales como la DEA, demuestra que la cooperación global es determinante para cerrarles el paso a las organizaciones criminales que pretenden operar más allá de las fronteras”.
