Luego de un trabajo conjunto entre el CTI de la Fiscalía y la Policía Nacional, fueron capturados un fiscal de la seccional de Cali, Valle del Cauca, así como un abogado penalista, quienes según la investigación habrían concertado con otros funcionarios judiciales dilatar e impedir que avanzara un proceso por homicidio y secuestro.
De acuerdo con las autoridades, el fiscal capturado habría recibido 100 millones de pesos de la persona interesada en frenar la investigación en su contra. Estas maniobras ilegales se habrían presentado entre diciembre de 2019 y enero de 2020.
Un fiscal adscrito al #CTI presentará a los dos detenidos ante un juez de control de garantías y les imputará los delitos de cohecho y soborno en la actuación penal. Las maniobras ilegales presuntamente ocurrieron entre diciembre de 2019 y enero de 2020. pic.twitter.com/6eSiBPPeTn
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) March 11, 2021
Por lo tanto, un fiscal adscrito al CTI de la Fiscalía presentará a los dos detenidos ante un juez de control de garantías y les imputará los delitos de cohecho y soborno en la actuación penal.
“Las acciones investigativas dispuestas por el fiscal general de la nación, Francisco Barbosa Delgado, para poner en evidencia los actos de corrupción y lograr la judicialización de los responsables también avanzan para garantizar transparencia y legalidad en el desempeño de los funcionarios de la entidad”, señaló la Fiscalía General de la Nación.

Entre tanto, desde Cali, Barbosa se pronunció sobre los hechos mencionados anteriormente, advirtiendo que no permitirá que funcionarios corruptos hagan parte de la entidad.
“Esta lucha frontal contra la corrupción tanto fuera de la entidad como dentro es un eje transversal de nuestra acción. No vamos a permitir que funcionarios que trabajan en la Fiscalía General de la Nación deshonren la institución”, dijo.

Y es que los casos de corrupción también permearon recientemente a la Policía Nacional. La semana pasada, en el municipio antioqueño de Barbosa, diez policías fueron capturados por estar involucrados en presuntos hechos ilícitos.
El comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el general Pablo Ferney Ruiz Garzón, indicó que ocho de los capturados pertenecían a su jurisdicción y prestaban servicio en la subestación El Hatillo de la Estación Barbosa; entre tanto, los otros dos uniformados estaban adscritos a la Policía Antioquia y a la Policía del Valle del Cauca.
Los capturados fueron acusados de los delitos de peculado por apropiación, fraude procesal y concusión, así como concierto para delinquir, pues según la investigación habrían recibido dinero para retrasar procesos y no intervenir en delitos de tráfico ilegal de maderas.
Según publicó el diario El Colombiano, el oficial Ruiz Garzón dijo que “en los mismos hechos participaron otros dos agentes, pero ambos fueron retirados de la institución con anterioridad”, aunque no reveló los detalles precisos sobre estos dos policías.

El comandante aprovechó para insistir en que desde su división rechazan “de plano cualquier acto de corrupción y actuaremos con contundencia con el ánimo de mostrarle a la ciudadanía la transparencia institucional, y garantizar y restablecer la credibilidad y confianza de todos los ciudadanos’”.
El pasado cuatro de diciembre, las autoridades del área metropolitana del Valle de Aburrá informaron de la captura de 23 policías que prestaban servicio en la estación Belén.
