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El capturado haría parte de una disidencia de las Farc.
El capturado haría parte de una disidencia de las Farc. - Foto: Policía Nariño

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Capturan a presunto responsable de masacre de cuatro indígenas en Nariño

La masacre sucedió en febrero de 2021 en el corregimiento Llorente, en Tumaco.

La masacre de cuatro indígenas ocurrida el 21 de febrero del 2021 en zona rural del corregimiento de Llorente del municipio de Tumaco, Nariño, parece haberse esclarecido con la captura del presunto responsable.

En medio de operativos de control, agentes de la policía capturaron a Andrés Camilo Delgado Angulo, conocido como alias Cardio, cuando se movilizaba por el barrio Puente Ortiz de dicho municipio.

Al revisar los antecedentes del hombre las autoridades se dieron cuenta de que era solicitado por los delitos de porte ilegal de armas de fuego y homicidio, entre los que figuran las muertes de los indígenas del resguardo Awá, La Brava.

La investigación señala que alias Cardio habría participado en los asesinatos perpetuados con arma de fuego de José Rodrigo Guevara, Marcos Pai, Kevin Salazar y David Benavides.

El capturado, quien tiene 22 años de edad, presuntamente hace parte de la disidencia Oliver Sinisterra, la cual estaría alineada a la Segunda Marquetalia.

“Un grupo ilegal que opera en la zona retuvo, torturó y asesinó a cuatro personas. Al parecer su único delito fue incumplir las restricciones de movilidad impuestas por un grupo armado ilegal en la región”, dijo en su momento sobre la masacre la Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa).

Cabe recordar que entre las víctimas se encontraba Marcos País, quien fue gobernador del resguardo indígena La Brava. El hombre, de 40 años, tenía esposa y dos hijos, uno de ellos menor de edad.

En 2021 se perpetuaron 96 masacres en Colombia, 8 de ellas en Nariño, según el Instituto de estudios para el desarrollo y la paz (Indepaz). Este año en ese departamento se han registrado cuatro masacres.

Piden muestras de paz

El gobernador de Nariño, Jhon Rojas, reiteró que el departamento está preparado para iniciar los llamados diálogos regionales vinculantes en materia de paz con los grupos armados para que sea posible poner fin a la crisis humanitaria que vive esta zona del país, una de las más golpeadas históricamente por la violencia.

Actualmente, Nariño está pasando uno de los momentos más difíciles en materia de orden público. Varias masacres ha dejado en la última semana a indígenas como víctimas mortales.

“Necesitamos ya una muestra de paz, de los grupos al margen de la ley, que cese la violencia, no podemos seguir en estas condiciones, este es el llamado que hacemos desde el departamento de Nariño, atendiendo el llamado del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez”, indicó Rojas.

El mandatario local calificó como muy preocupante la situación de violencia que se presenta en el departamento de Nariño, como el asesinato de tres personas en el municipio de Cumbal y hechos similares en corregimiento de Jardín de Sucumbíos; además de lo que sería otro hecho de sangre, aún por confirmar, resultado de enfrentamientos entre grupos armados ilegales en el municipio de Magüí Payán.

Lo que manifiesta el secretario de Gobierno del departamento, Amilcar Pantoja, es que lo que pasó en Magüi Payán hasta el momento deja un balance de dos personas heridas que son atendidas en un hospital en Tumaco. Sin embargo, la fuerza pública aún está en desplazamiento hacia la zona para poder verificar si hay más víctimas.

“Hasta el momento no se conoce con exactitud si hay personas muertas producto de lo que serían enfrentamientos entre grupos armados ilegales”, manifestaron en un comunicado. Mientras tanto, la Gobernación, la Alcaldía, la Defensoría de Pueblo y la Procuraduría siguen trabajando de manera articulada para atender la emergencia.

Para el gobernador, se necesitan acciones urgentes para ponerle fin al conflicto, a la vulneración de derechos, desplazamientos y también confinamientos de comunidades. Rojas considera que es muy importante el momento histórico que vive Colombia, para iniciar un programa amplio de sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito y manifestó que hay voluntad de la comunidad en el territorio para tal fin.