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Comisión de la Verdad lamentó salida del mayor Carlos Ospina; dicen que sí han escuchado a la fuerza pública

Aseguran que tienen casi 160 registros de haber escuchado a involucrados de la fuerza pública, sin embargo, la versión contrasta fuertemente con la del excomisionado. ¿Quién tiene la razón?


La Comisión de la Verdad publicó un comunicado en el que aceptó y lamentó la salida del mayor (r) Carlos Guillermo Ospina, uno de los pocos comisionados con una visión distinta dentro de esa institución surgida del acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc y el entonces gobierno de Juan Manuel Santos en La Habana, Cuba.

Dicen que se trata de un momento “crucial” en medio del informe final que están preparando y que presentarán en los próximos meses. Allí contarán la versión de la mayoría de comisionados, según los testimonios recogidos y en los que hablarán de más de 50 años de violencia en el país.

“La Comisión aclara, enfáticamente, que siempre le brindó a Carlos Guillermo Ospina las garantías necesarias en términos del reglamento y funcionamiento internos, procedimientos y recursos de todo tipo para el desarrollo de las funciones que le fueron asignadas como comisionado”, dijo la Comisión de la Verdad.

Mencionan que han escuchado versiones de distintos actores y sectores. En el caso de la fuerza pública, aseguran tener 160 registros recopilados entre el 2019 y 2022.

“En total, la Comisión de la Verdad ha recibido 158 documentos correspondientes a casos e informes entregados por la fuerza pública, desde el año 2018 hasta lo corrido de 2022. De estos, 14 fueron entregados por el Comando General de las Fuerzas Militares, 107 por el Ejército Nacional de Colombia, 6 por la Fuerza Aérea Colombiana,12 por la Armada de Colombia y 19 por la Policía Nacional”, aseguró la comisión.

Además, dicen que el presidente Iván Duque entregó un informe llamado “aporte a la verdad”, en el que se tuvo en cuenta un contexto sobre lo ocurrido con fuerza pública.

Aclaran que ese informe será presentado el 28 de junio, luego de las elecciones presidenciales, con el fin de que no interfiera con la decisión que tome el país. “Somos conscientes de que Colombia se encuentra en un momento complejo y expectante, y que, en honor a las víctimas, tenemos que blindar la tarea de la Comisión para que no quede inmersa en medio de la confrontación política”, dijeron.

También cuestionaron al mayor Carlos Ospina, diciendo que falta a la verdad y que continuarán con su labor. “Reiteramos ante las víctimas, ante Colombia y ante la comunidad internacional nuestra decisión indeclinable de brindarles un relato amplio y explicativo que nos permita entender el por qué el conflicto llegó a estos niveles de degradación y un conjunto de recomendaciones para contribuir a que no siga persistiendo”, aseguraron.

Esta versión contrasta totalmente con la expuesta por el mayor (r) Carlos Guillermo Ospina. El excomisionado aseguró en Vicky en Semana que su renuncia se debe a que no hubo espacio para su versión y que la percepción de algunos actores como la fuerza pública no estaba siendo tenida en cuenta en ese informe que se está redactando.

“¿Por qué lo estoy haciendo público y por qué lo estoy haciendo ahora? Por dos cosas: por mis principios, por mi ética, por mi moral, pero sobre todo por las víctimas de Colombia. Sobre todo, que ese eje central de las víctimas se sienta con una verdad plena, absoluta, plural y todo el mundo se sienta escuchado. Y quiero que esa parte que está siendo invisibilizada sean escuchados”, dijo el mayor Ospina.

Agregó que esta situación venía desde hace rato, hasta que no aguantó más. “Desde que yo entré a la Comisión, se dieron las divergencias que existían, las diferentes posiciones, sobre todo desde los puntos de vista de donde venían los procesos”, aseguró.

Mencionó que sus puntos de vista no fueron tenidos en cuenta y que esas mayorías impusieron su visión.

El mayor Ospina puso una alerta sobre el informe que se está construyendo. Dijo que poco se ha tenido en cuenta la versión de la fuerza pública y el empresariado colombiano y en cambio se ha escuchado más a las guerrillas.

“Bastante se profundizaba sobre los grupos paramilitares, pero no se tocaba de fondo la responsabilidad”, comentó.

Por ejemplo, afirmó que no se les dio una voz profunda a los menores de edad reclutados y violados por las Farc. “¿Por qué no se habla en Colombia de cómo durante la guerra se hizo que estos niños y niñas fueran tan ultrajados? Poco se va a hablar de ese tema”, aseguró el excomisionado.

Aunque aclaró que no podría decir que se trata de una institución de izquierda, sí reconoció que los procesos de donde vienen los comisionados sí tienen esa ideología marcada.

El problema entre las dos versiones es que el país ya ha evidenciado en algunos casos la posición que tienen algunos comisionados y lo que ha sucedido en las declaraciones, por ejemplo, el contraste que hubo entre la conversación que tuvieron con el expresidente Álvaro Uribe en la que hubo un tono acusador, con la que rindió Juan Manuel Santos con quien los comisionados fueron más condescendientes.

La respuesta de qué versión se ajusta más a la realidad solo se podrá evidenciar en el informe final.