El pasado viernes 22 de agosto, en medio de la búsqueda de Valeria Afanador, la niña que desapareció en el municipio de Cajicá, fueron hallados los restos de una persona en una bolsa, en inmediaciones del río Frío.
Posteriormente, tras la respectiva inspección judicial, los restos humanos fueron enviados a Medicina Legal para su respectiva identificación y, con el paso de las horas, se estableció que se trata de un hombre de 24 años, identificado como Javier García Pineda.
Era un hombre que había sido reportado como desaparecido desde el pasado 10 de junio, en el municipio de Cajicá.

Ahora, cuando han pasado pocos días de la identificación del hombre, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, destapó algunos detalles sobre este caso, puntualmente sobre Javier García Pineda.
De acuerdo con el mandatario departamental, el hombre registraba antecedentes judiciales por varios delitos. Rey también indicó que, al parecer, la muerte de Javier García Pineda podría estar relacionada con un tema de tráfico de estupefacientes.

“García registraba antecedentes judiciales por diferentes delitos, entre ellos: lesiones personales, hurto calificado, tráfico y fabricación de estupefacientes y porte ilegal de armas. Informaciones preliminares señalan que podría tratarse de una retaliación proveniente del tráfico de estupefacientes, caso que está siendo investigado con el fin de esclarecer plenamente los hechos, los cuales no están relacionados, de ninguna manera, con el caso de la menor desaparecida”, dijo el gobernador a través de un mensaje compartido en su cuenta en X, el miércoles 27 de agosto.

Recientemente, en una entrevista con Caracol Radio, Luz Dary Pineda, madre de la víctima, contó que su hijo desapareció después de salir de trabajar el pasado 10 de junio.
“Mi hijo trabajaba en Imusa, en Capellanía. Salió a trabajar a las dos de la tarde y a las diez de la noche terminó su turno, pero nunca volvió a casa”, contó a la emisora.
Asimismo, recordó la forma en la que su hijo iba vestido la última vez que lo vio con vida. “Él se fue sin chaqueta, solo con su buzo del trabajo, el pantalón reflectivo y las botas”.
