Son tres las investigaciones contra Ricardo Leyva por presuntos hechos que advierten violencia intrafamiliar y que dejaron como víctima a Karen Santos, la mujer que estuvo casada con el ahora acusado y denunció ante la Fiscalía aterradoras escenas de maltrato que incluyeron persecución con cuchillo.

SEMANA conoció el escrito de acusación en contra de Leyva y allí la Fiscalía explicó en detalle las agresiones que padeció la víctima durante el tiempo que compartió como novia, luego esposa del empresario. De acuerdo con la fiscal del caso, la relación “siempre estuvo marcada por ciclos de violencia física, psicológica, verbal, económica y patrimonial”.
Cada uno de los escenarios de violencia fue detallado por la Fiscalía en el escrito de acusación. Para el ente acusador no hay duda de los hechos denunciados por la víctima y en el capítulo de violencia física, los aspectos resaltados son perturbadores e incluyen golpes en la cabeza, la cara, empujones, escupitajos y hasta ataques con cuchillo.
“Ejercida por Ricardo Leyva Páez, se manifestó de manera reiterada mediante agresiones corporales directas contra Karen Santos García, consistentes en halones de cabello, golpes con puño, en la cabeza y el rostro, escupitajos, persecución con arma blanca y otras, orientadas a causar dolor, lesión o intimidación física”, señala el documento.

De acuerdo con la acusación, Ricardo Leyva incluso se quedaba con los recursos económicos que la víctima obtenía, hechos que la Fiscalía incluyó como hechos de violencia económica desplegados con la firme intención de controlar todos los aspectos de la vida a través de la agresión.
“Expresada mediante conductas dirigidas a afectar, destruir, retener o limitar la disponibilidad de bienes y derechos económicos de la víctima, que se ha extendido hasta después de la terminación de la relación, a través de conductas orientadas a impactar el desarrollo de su actividad económica independiente”, advierte la actuación contra Leyva.
La violencia sistemática arrancó, según la Fiscalía, con apenas algunos meses de convivencia. Ricardo Leyva ni siquiera toleraba, de acuerdo con la acusación, que su entonces esposa le recomendara tomar medidas de bioseguridad en plena coyuntura de Covid-19.
“Luego de que la víctima pidió al acusado y una de sus hijas, adoptaran medidas básicas de bioseguridad necesarias por la situación de pandemia que se enfrentaba, Leyva Páez la tomó del cabello, le rasgó la ropa que llevaba puesta, la expulsó de la residencia y arrojó sus pertenencias a la vía pública”, señaló el ente acusador.
La Fiscalía identificó al menos seis eventos de violencia física donde Leyva aparece como victimario, presunto responsable de los hechos denunciados. Escenarios perturbadores de cómo sometió a su entonces esposa a sucesos continuos de maltrato en todos los niveles.
